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Carta a Bolivia

tarija_088.jpgPor Gustavo Dávila

Con todo respeto a la opinión ajena, si lo que se quiere es una 'Bolivia hermosa' en donde todos seamos iguales ante el Estado, evitemos frivolizar y alimentar las diferencias. Si hay que criticar al gobierno por medidas discriminatorias, hagámos la crítica y evitemos lo demás.
 
Aprovecho para expresar un sentimiento que guardo desde hace mucho sobre el condicionamiento social de opiniones. Muchos critican mi punto de vista, de hecho ya mis más íntimos amigos lo hacen y creo que es porque la cosa está tan caldeada  en nuestro país que cualquier intento de neutralidad que salga de alguien como yo, que no es 'indígena' ni simpatizante de Evo Morales, es inaceptable. Lo aceptable, lo correcto, e incluso 'lo normal' es que yo esté total e incondicionalmente a favor de lo que digan los 'mios', aunque algunas veces lo que digan no me parezcan verdades absolutas; y por supuesto lo normal y aceptable sería que esté totalmente en contra de 'los que no son como yo', es decir; los indígenas, y seguidores de Evo Morales.
 
Estoy totalmente a favor de las autonomías departamentales y apoyo todos los esfuerzos que se hagan para conseguirlas en democracia, no quiero tardarme mucho en dejar claro esto para que no me encasillen donde no deben, pero ¿Por qué debería ignorar que muy probablemente hay intereses de grupos privilegiados, llamense logias, clanes familiares, políticos, gente con mucho poder en anteriores gobiernos o de mucho dinero no tan dígnamente obtenido, etc. que quieren las autonomías por razones ilegítimas?. ¿Por qué no puedo pensar que la forma en la que se está intentando llegar a las autonomías está errada porque pierde legitimidad al ponerla en la ilegalidad al igual que la constitución de Evo Morales? ¿Es que si estoy a favor de algo por cualquier razón, tengo que tapar todo lo que pueda desvirtuarlo aunque lo vea o lo sepa?. 

Opino, al igual que mucha gente, que Evo Morales tiene mucha responsabilidad en asfaltar el camino que lleva al país al enfrentamiento entre bolivianos, exacervando el odio entre las regiones a un nivel que nunca habíamos visto (aunque siempre nos tuvimos ganas), debido a la adopción de una postura beligerante mas que de un Estado conciliador que cumple con su rol. Sin embargo, no puedo evitar preguntarme: ¿Es Evo Morales capáz de ocasionar todo este lío él solito?. Quienes no estamos de acuerdo con su forma de gobernar y la forma en que discrimina a buena parte de los bolivianos ¿Estamos realmente interesados en que haya unión entre todos los bolivianos; indigenas y no indígenas, chapacos, cambas y collas? ¿Queremos eso de verdad? o ¿es nada mas un discursito ya gastado para que no nos tachen de racistas, porque no queremos reconocer que los primeros discriminadores siempre fuimos nosotros y lo seguimos siendo?. Al leer algunos mensajes que me envían, esas preguntas me parecen más que pertinentes.

Creo que los líderes regionales opositores al gobierno, tampoco ponen mucho de su parte en dar soluciones justificando o ignorando actos de bandalismo y violencia desde sus filas o anticipando lo que puede venir con responsables y todo, como si ellos no tubiesen ninguna posibilidad de evitarlo. Mensajes tan sesgados, metiendo en la misma bolsa a todos los indígenas, o a todos los simpatizantes del gobierno, o a todos los collas, lo único que hacen es también acrecentar el odio entre bolivianos, y nada mas.

Es un momento en el que debemos buscar cosas que nos unan, cosas en común que podamos decir que tienen la mayoría de los bolivianos; y me vienen a la mente montones. Pero para no alejarme mucho, me miro y digo; Soy tan blanquito....ah, ¿Qué suerte no? como una yuca cruda, (cosa que muy pocos bolivianos pueden decir, aunque muchos no tan oscuros se las dan de gringos), además soy calvo y con lentes; en ocasiones, la gente en los aeropuertos me habla en inglés porque nadie piensa que soy boliviano, mucho menos indígena. Sin embargo, realmente es una suerte que yo haya salido así porque tengo parientes muy pero muy cercanos; tías a las que les pones una pollera y les haces una trenza y pasan perfectamente por cholas, o primos que con taparrabo y plumas nadie diría que están dizfrazados. Esos pobres no tuvieron tanta suerte, pero así son los genes; aunque todos podamos tener el que nos gusta, no tenemos mas remedio que lucir el que la suerte nos permite, pero eso no me hace mejor que nadie y a veces pienso que es un obstáculo cuando siento la necesidad de mostrar lo boliviano que soy y me siento.
 
Soy tarijeño y me pregunto si todo lo nuestro es tan nuestro que no tiene nada, pero nada de colla o incluso camba, y me doy cuenta de que el saice; lo más chapaco que hay en el mundo, tiene chuño, y que si no lo tuviera ya no sería saice. Challamos mas que nadie, y eso sí que es colla, aunque queramos tapar el sol con un 'Martes de la tradición'. ¿Y los apellidos? Lo siento mucho por la media docena de familias que siguen pensando que los suyos son 'los apellidos tarijeños', evidentemente tienen bien ganado el lugar de los más conocidos por su antiguedad, por ser de familias adineradas (sin que el hecho de ser adineradas sea virtud o defecto por si mismo; las familias más adineradas son una referencia en muchos lugares), o por la contribución de algún miembro o varios a la generación de una cultura regional, economía, etc. Pero, con el mayor respeto, les tengo que dar la noticia de que ya no son los únicos apellidos tarijeños y es justo visibilizar al resto; ahora más y más apellidos se suman y cada vez son más los Quispe, Mamani y Colque que han nacido vivido y progresado en tarija; son chapacos que se quedan y le ponen el hombro con esfuerzo y trabajo digno. No se van como yo.
 
Creo que nuestro país necesita de un movimiento reflexivo, autocrítico, honesto y constructivo que parta del reconocimiento de lo malo que hay en casa, para dar el primer paso hacia la reconciliación. En esto me parece evidente que somos nosotros, los que nos oponemos al gobierno por razones legítimas, los que debemos generar ese movimiento y no echar mas leña, que es lo que no paramos de hacer, para después descaradamente echarle toda la culpa al Evo, e incluso a Chavez (no digo que no tenga nada que ver, pero está mas lejos que nosotros). Si no reconocemos que todos tenemos una responsabilidad que asumir, estamos perdidos porque no vamos a mover un dedo para una solución y si todo sale mal la culpa va a ser de todos, para desgracia de todos y beneficio de unos cuantos que se llevarán los pedazos.


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