Por Jose Pablo
Una vez hubo un desastre natural en un país, y el jefe de una delegación regional española de mi ONG viajó ipso facto al lugar, sin conocimiento del representante de la ONG en el país. Allí, con el alcalde de un pueblo afectado, acordó proyectos y extendió cheques para construir viviendas de emergencia a un grupo de damnificados, según una lista elaborada por el alcalde. Por medio estaba un cuñado (o algo así) del alcalde que pasaba por allí y vivía en el país vecino, y al que le adjudicaron parte de la gestión de fondos y la obtención de maquinaria.
Esos fondos provenientes de donaciones se adelantaron esperando que inmediatamente se aprobara por un financiador, un proyecto que comprendiese todas las actividades comprometidas, y los fondos adelantados.
Pasando el tiempo la lista de damnificados iniciales quedó obsoleta, primero porque la mitad eran amiguetes del alcalde, y el resto ya se habían buscado la vida, por lo que no hacían falta tantas viviendas. Se pensó en destinar el dinero sobrante a la construcción de un puente sobre el torrencial río que pasa por el pueblo. Para la programación de las obras y del proyecto había que tener en cuenta la época de lluvias, en la cual no podrían ejecutarse partes fundamentales de la obra.
En vista de los retrasos y dificultades que se dieron en la gestión del proyecto en el terreno, el jefe de la delegación regional española de la ONG se dirigió a la sede central (en España), quejándose de la negligencia del personal de la ONG en el terreno. Así que desde la sede central se nos transmitió la queja y se nos pidieron explicaciones. En esa situación me tomé unos minutos para reflexionar qué estilo de respuesta debía emplear: el estilo Osama o el mío propio. Finalmente dejé los explosivos a un lado y opté por el mío. Esto fue lo que envié a la sede central, con lo que nació ...........
La Leyenda Del Santo Donador
Hay una emergencia en el país de Pobrilandia, y el gobierno de Ricolandia comienza a programar a toda velocidad ayudas. La sede en Pobrilandia de la ONG Quebuenagentesomos Internacional (QI), se entera de que Johnny Fondosveloces, de la sede de Ricolandia, lleva un mes en Pobrilandia, visitando pueblos afectados y llegando a acuerdos con beneficiarios.
Inmediatamente, Billy Responsable, el representante de QI en Pobrilandia, va en su busca, y le encuentra en un pueblo alejado entregando un cheque al alcalde de Unayuditaporfavor, Departamento de Quepobresomos. El Sr. Alcalde, Don Regáleme Unpeso, está encantado diciendo que sí a todo y, para ilustrar su capacidad técnica y gestora, comentaba que realmente el puente de San Francisco no lo hicieron ellos (“no les vamos a engañar”), pero que sí, que dieron asesoría para ciertas partes de su construcción, y que los gringos quedaron muy impresionados y satisfechos: “que si hay que hacer otro puente, ya les avisarían, y que si eso, ya eso...y tal”.
Johnny Fondosveloces, convencido, deja encargado de una parte del dinero y su administración a un amigo de su primo, el Sr. Tranqui Yokontrolo, de padre japonés asentado en el país limítrofe, Ahínomaslandia.
Además, ya yéndose, encarga a Billy Responsable que haga el seguimiento del proyecto, que iba a ser aprobado en breve por el Ayuntamiento de Nidecoña. Se empiezan a hacer gastos, comprar terrenos, compra de todo en plan desordenado y sin requisitos formales algunos, y el Ayuntamiento de Nidecoña dice del proyecto que eso, que ni de coña lo aprueba.
Así que tenemos dinero gastándose en un proyecto que no existe.
Como no hubo comunicación entre Responsable y Fondosveloces, para la preparación de la acción, tampoco hay presupuestado dinero para ese seguimiento.
Después de un año dando vueltas, se consigue aprobar el proyecto por el gobierno de Ricolandia....y ahora se tienen un montón de gastos realizados un año antes de la fecha de inicio oficial, incluyendo la compra de terrenos.
Se desarrolla el proyecto, pero ya casi sin sentido porque los beneficiarios ya se buscaron la vida por otro lado y no había necesidad de la obras. Entonces, como se hicieron menos obras de las previstas, el alcalde, el sr. Unpeso, solicitó un cambio para hacer una sala de circo en Unayuditaporfavor, diciendo que solo necesitaban el local, que los payasos y los animales los poníamos entre todos.
La agencia de cooperación de Ricolandia aprueba el cambio. Ya solo falta transferir el dinero al terreno.
Se pide la transferencia, dándose las instrucciones precisas de que sea a la cuenta 007 de Bancoladrón en Pobrilandia, a nombre de “Quebuenagentesomos Internacional”.
Pasan semanas, no hay transferencia, y no contesta nadie de Ricolandia a los mensajes.
Pasan meses y nada. Se advierte desde Pobrilandia que se acerca la estación de las marsopas, y que el dinero para comenzar la obra debe estar de inmediato porque luego sería arriesgado meterse a construir.
El problema de la estación de marsopas es que éstas entran en celo y se ponen a cantar, con un sonido tan peculiar que cuando los lugareños dicen “¿Entonse ?, la mezcla de sonidos confunde el vocablo y suena como si se dijese: “¡Mirá, un burro volando¡”. Al entender eso, que ocurre continuamente, todo el que lo oye, sobretodo alcalde y contratista, dejan todo lo que tienen entre manos y se ponen a mirar al cielo durante el resto del día, para ver el fenómeno. Por eso es imposible construir durante los 5 meses que dura la estación.
Apurando el margen de tiempo, al fin, envían la transferencia.
Al cabo de 7 días, en vista de que no llega, reclamamos y el banco nos dice que está retenida porque se mandó al número 007 pero a nombre de un tal Billy AbleRespon, y que no saben qué onda. Y es que en Ricolandia imprimieron las instrucciones precisas enviadas desde Pobrilandia, y el reverso lo usaron para anotar la quiniela que iban a presentar el viernes, que esa sí que iba a dar millones (garantizao, que El Flipao controlaba de jurgol y les había asesorao de gratis).
Cartas por aquí, por allá, maniobras administrativas, cuentas varias. Bien, se arregla.
Se llama a la sede de Pobrilandia desde la sede de Ricolandia y se habla de cómo justificar el aporte de un expatriado que estaba en el presupuesto como aporte propio, pero sin la intención de aportarlo propiamente. Y se dice a la sede de Pobrilandia que de arreglar eso ya se ocuparan ellos directamente con la sede central.
Para cuando nos queremos dar cuenta ya estamos en la estación de las marsopas y hay que interrumpir la obra, con lo que termina el plazo del proyecto sin el local para circo terminado, aunque, a juicio del alcalde, con bastante personal y animales adecuados para dar las funciones. Opinión corroborada por el contable de la alcaldía, D. Sumo Yluegosigo, y otros notables.
Dos meses después de terminado el proyecto, D. Johnny Fondosveloces dice que todavía tiene un dinerito del proyecto que tiene que transferir para gastarlo en el mismo.
A todo esto, Tranqui Yokontrolo había desaparecido meses atrás sin aclarar qué pasó con un equipo que compró él, y en fecha anterior al comienzo oficial, y del que no quedaron ni facturas originales, ni recibos originales, ni nada.
Parece que testigos presenciales de su fuga le vieron en compañía de un señor de barba larga y turbante, hablando no se qué de “las gemelas de la torre”, que eran “la bomba” o algo así, y cantando la canción de “Voláre”.
Por último, la mitad del proyecto no sirve porque los beneficiarios que escogió D. Regáleme Unpeso no tenían necesidad de él, y sigue habiendo un montón de personas con necesidades varias sin atención.
Además, en el momento de legalizar las obras, e inscribirlas en el registro de la propiedad, resulta que hace falta la firma de los vendedores de los terrenos. Como no se hizo en su momento como Dios manda, dos años después dicen que sí, que firman lo que sea necesario... a cambio de 500 pesos cada uno.
Desde Ricolandia dicen a los de la sede de Pobrilandia que qué pasa con la justificación del expatriado, que por qué no la han enviado. En Pobrilandia se quedan perplejos.
Al final: revisar todas las facturas de las cuales el 90% están mal o fuera de fecha, hacer que se corrija ese 90%, inventarse fechas nuevas para el 30% de los justificantes, lo mismo para los comprobantes de cambio de divisas, rastrear qué pasó con las compras de Yokontrolo, pedir certificados justificativos a organismos competentes sobre la interrupción de las obras en la estación de las marsopas, rellenar puntos de un informe del que falta en Pobrilandia la mitad de la información, elaborar nuevos papeles para las obras con fecha dentro del plazo de proyecto, arreglar el asunto de los 500 pesos/barba de los vendedores del terreno para poder legalizar, mil gestiones para ver cómo se arregla lo de las obras que no se pueden terminar en plazo, ver qué se hace con el último envío de fondos realizado dos meses después de finalización de proyecto, e ir a la catedral a poner doscientas dieciseis velas a San Sí-Reza-Reza para que no venga una auditoria que nos meta a todos en la cárcel.
A todo esto, Johnny Fondosveloces, no se explica como su plan perfectamente trazado, gracias a una minuciosa visita de dos días a Pobrilandia, y a una conversación de treinta y tres minutos con el Alcalde de Unayuditaporfavor, no ha tenido los resultados previstos, por lo que manifiesta su enojo en Ricolandia para que se nos pidan explicaciones.


Meneame
del.icio.us
Magnifica ilustración de lo que lamentablemente ocurre en una gran parte de los proyectos de cooperación. De la chapuza no se libran ni donantes ni receptores de la ayuda, pero, ¿a quién le importa?
Gracias por compartir esta brillante critica al sistema Jose Pablo
Peter
buahhhhhh!!! aunque desgraciadamente esta historia refleja una triste realidad, me he partido la caja leyendola, muy avispado con los nombres en clave aunque trato de imaginarme su paralelismo con la realidad. sigo diciendo que eres un puto personaje, y aqui te has superado.
PD: falta la segunda parte de la historia, es decir, lo que dijeron los de la sede central cuando leyeron esta historia, acaso te hecharon y por eso te planteaste nuevos retos???? ya me contaras JP!!!