El fin de semana pasado tuve la suerte de que se dejara caer por Tiquicia Land mi amigo Felipe. La mayoria de las veces nada sale como se planea, pero esta vez salió. La idea era que tras su trabajo en Nicaragua pasara por aqui el fin de semana y nos fueramos a la aventura a Puerto Viejo, en la costa caribe, lugar del que tan bien me habian hablado quienes lo disfrutaron antes.
Todos nos habian dicho que en epoca de lluvias alli no se veia el sol, que la carretera era mala, solitaria y llena de derrumbes y niebla espesa. Aun asi, desafiando los peores pronosticos nos decidimos a alquilar un coche y salir el mismo viernes a la caida de la tarde, tras un dia infernal en el trabajo. Como el coche no tenia gasolina y no sabiamos como salir, preguntamos en la gasolinera: ¿Para Puerto Viejo, por favor?. "Todo seguido hasta topar con cerca y luego a la izquierda". La cosa prometia. Como fueran asi todas las indicaciones ibamos a pasar la noche en un bosque nuboso entre Heredia y Guapiles, entre monos y serpientes.
Tras algunas indicaciones contradictorias sobre como poner proa al caribe logramos salir a "la pista". Con la mosca detras de la oreja por el asunto de la météo, preguntamos en el peaje:¿Habrá niebla en la carretera? "No han reportado...dicen que está bonito". A ver como interpretamos eso... Bueno, mejor seguimos p'alante!. El caso es que ni rastro de la niebla, de los derrumbes ni de la soledad. Buen tiempo y montones de coches y trailers.
Tras cinco horas de viaje y animada conversación llegamos a Puerto Viejo. Buen clima! Calorcito humedo caribeño y ni una gota de lluvia. Felipe habia reservado en El Pizote, lugar que nos habia recomendado Antonio. Bonito luigar que supusimos lleno de parejas de luna de miel pero que resultó estar lleno de adolescentes americanos borrachos. Enfin, ya se les pasará! Tras la cena en el Chile Rojo durante la cual asistimos a la pelea entre un cangrejo marinero y un perro callejero (increiblemente quedó en tablas) volvimos al hotel entre rastafaris en bicicleta y extranjeros en calzoncillos. Embadurnados en Relec, la noche en la cabañita no fue facil. A la preocupación por la amenaza de un supuesto murcielago arañador se sumaron los berridos inmisericordes de los 50 guiris borrachos. Por fin, los sonidos de los pajaros acallaron los gritos de los energúmenos y el sol disipó los miedos de ataques de pequeños predadores.
Por la mañana, dia espectacular. Ni rastro de las tan temidas lluvias. Bañito en Manzanillo y por la tarde dos horas de snorkling en Cahuita junto a Marvin, el ex pescador con lancha reconvertido en guia subacuatico de Mairena Cruz Tours (carlos_mairena@hotmail.com). Marvin nos prometió tiburones, peces joya, rayas y erizos. Vimos dos tiburones, dos rayas, varios peces joya, peces cirujano, multitud de erizos y de peces de millones de colores cuyo nombre no recuerdo. Antes de regresar al puerto partió con destreza una piña y un mango que nos comimos entre los tres. Entonces nos habló de los beneficios recientemente atribuidos a una especie de piña salvaje, el NONI. Despues de machacar a Marvin con montones de preguntas sin tregua (buenos somos Felipe y yo para eso), no nos quedó claro que venden alli los pescadores. Nada de lo que vimos se come...bueno antes si, pero Marvin nos explicó que de vez en cuando vienen a darles charlas los del Instituto Costarricense de Turismo (ICT) y les explican los valores de la conservacion del medioambioente y por donde cruzan las tortugas. Tambien le han obligado, para darle la licencia de guia, a escribir no fumar con rotulador negro en el soporte de la toldilla del fueraborda (lástima de cámara de fotos!!).
Tras ayudar a Marvin y a su padre a subir la barca a unos 20 metros del agua, en la arena para que no se la lleven los temporales, comimos rice&beans y nos fuimos a echar una siesta...de 12 horas...
A la mañana siguiente la prioridad era ver el partido del Real Madrid (ultimo y decisivo partido de liga). Decidimos probar suerte en Manzanillo tras pasear por las estibaciones de la selva entre cadaveres de cocos y bañarnos en el calido mar (30º). El lugar elegido, con TV via satelite y genuino sabor local era el Restaurante MAXI's, ampliamente recomendado por amigos y extraños. Nos sentamos en la mesa enfrente del gran televisor y pedimos dos Pilsen para ir ambientandonos. Echando una mirada rapida al local, advertimos que estaba lleno de banderas y camisetas blaugrana. Bingo! Nos fijamos mas y leemos un recorte de periodico español: "Manzanillo, pueblo de 100 habitantes de la costa caribeña de Costa Rica con el 90% de la población culé, especialmente el dueño del restaurante MAXI's". Un poco mas allá la carta de Laporta a Ricky, el dueño del bar...Nos volvemos a sentar, algo mas acobardados y pedimos un par de langostas de medio kilo cada una para pasar el mal trago. De pronto, alguien nos dice que a la misma hora juega Costa Rica contra Mexico, y que no van a poner el partido del Madrid. "No somos tan culés mahe", nos aclaran. Nuestro gozo en un pozo, aunque queda la esperanza de ver la segunda parte en la casa del panadero, culé hasta las cachas y que posiblemente opte por la liga española.
En estas estábamos, comenzando el Mexico - Costa Rica y empezando a dar cuenta de nuestra langosta cuando aparede Ricky, un tipo parecido a Karembeu (cuando llevaba trenzas) y vestido con la segunda equipacion del Barça con su nombre en la camiseta. Como ya habiamos generado expectacion en el lugar, Ricky se nos acerca y amablemente nos dice que nos pone otra televisión para ver el partido, pero que espera que pierda el Madrid aunque lo importante es hacer amigos con el futbol. Le decimos que por supuesto, y que gane el mejor.
Casi se nos atraganta la langosta con el gol del Mallorca y todo el bar riendose de nosotros que nos haciamos pequeños en la mesa solitaria frente al segundo televisor mientras todos cantaban uno tras otro los goles del Barça entre los uyyyys de su selección.
Tras la remontada no hubo represalias, afortunadamente. Abrazo a Ricky, desulusión de un holandes que se habia jugado 3.000 euros a que el barcelona era campeón de liga y conocimiento de un par de madrileños en Manzanillo. Uno de ellos fotografo de la revista Caribbean Way. (muy recomendable). El otro con visos de quedarse a vivir en estos pagos, como muchos otros hicieron y que nos encontramos durante estos dos dias de 0S3.
Continnuará


Meneame
del.icio.us
Uno de los temas que se le ha olvidado comentar a Gabriel, no se si queriendo o no, es que la imagen que dimos en ese trozo del caribe no fue la que pretendíamos, aunque en seguida nos metimos en el papel...
Todo empezó al llegar a la recepción del Pizote y recibirnos una negraza local, con un corazón enorme en forma de dos cocos, que nada más vernos sacó la misma conclusión que debieron sacar el resto de habitantes de la zona. ¿Qué hacen dos tíos solos, callados, normalitos, claramente mayores que la media de edad del teenager híper-hormonado del tipo que poblaba el lugar, pidiendo un bungalow con baño privado en el lugar más apartado del jardín?... y así empezó la historia... cada situación en la que nos metíamos, cada conversación, daba pie a encontrarle tres pies al gato, y nosotros claramente no ayudábamos nada. Cuando la negraza de enorme corazón nos fue a enseñar la habitación, salió una mariposa al abrir la puerta que nunca sería capaz de volar la distancia del bote que pegué yo, reforzando la imagen de mariquita-de-ciudad que ya sospechaba la imponente mujer.
Gabriel, por su lado, además de un par de comentarios especialmente elegidos en la recepción del hotel, dejó su huella cuando nos despertó a los dos (y a medio caribe) con un grito que partió la noche, pensando que nos atacaba un cóndor que debía estar anidando encima de la cama...
Aparte de eso, lo mejor del viaje fue sin duda conocer a Marvin el ex-pescador/ahora-buceador y sus sabias lecciones sobre las costumbres locales. Parece que "antes" se comía todo lo que tenía los huevos de moverse en el mar, pero "ahora" ya no, porque: los cangrejos tienen barro, los pepinos de mar parecen tan feos..., los erizos de mar... pues eso, pinchan y ya no se comen..., y las tortugas, como que ya han perdido el sabor. Total, que los del ICT (Instituto Costaricense de Turismo) han pasado cual Atila por la zona y han causado tremendo impacto. Habría que contratar a estos tíos...
Capítulo aparte el Manzanillo Maxims y el crack del dueño, Ricky, que nos trató de lujo entre petardo y petardo de lo que se estuviera fumando, y que tuvo la mala suerte de sufrir a la misma hora y el mismo día las derrotas del Barça, Costa Rica, y probablemente del Manzanillo (que cuando Gabriel y yo nos fuimos empezaban la prórroga de la final de la liga local con un 3-3 que olía muy mal...). Gran tipo el Ricky.
A todo esto, cuando Gabriel habla de tiburones, era uno de casi metro y medio, y otro de dos metros, y esto a apenas 3-4 metros de nosotros... y el cachondo de Marvin, que era un tonel que bajo el agua se movía como una anguila, se acercaba a darles tobitas en la cola para que se alterasen y se moviesen en vez de estar escondidos (10 minutos después de explicarnos que estos tiburones sólo muerden cuando les tocas las pelotas...)
En resumen, qué pena de cámara de fotos, porque el viaje, aunque corto, dió para un libro de fotos y comentarios que si no se capturan, se te van olvidando. Estoy un poco empanado, pero a medida que me acuerde de más cosillas, os las iré poniendo. Y al que pueda visitar a Mr. Peter, que se lo plantée en serio, que vale la pena.
A ver si los del ICT hacen una gira triunfal por la costa del sol y destierran la maldita costumbre de los "chanquetitos" y del "pescaíto frito, cuanto más chico, más rico"!!!!
Y como hablarán español, ni siquiera necesitarán de mis traducciones. Hala.
claro manzanillo es toda y mas la gente de donde maxis, ricky es una teja y uno la pasa super bien en el restaurante