Por Miguel Arranz
Durante nuestra maduración como seres que pensamos, vamos aprendiendo a responder y a crear conductas que nos permitan predecir acciones y poder generar proyectos. Esta norma de la psicología se puede aplicar a cualquier tipo de aprendizaje. Un bebé sabe predecir cuándo va a comer por los olores, sonidos y gestos de su madre. También, puede activar mecanismos de respuesta ante situaciones aversivas, empleando el llanto como primer nivel de comunicación para luego enriquecerlo con el uso del lenguaje. Pero el ser humano, tiende a cometer un fallo: satisfacer sus necesidades a corto plazo.
El uso doméstico del agua supone en torno al 14 % del uso del agua de un país, siendo derrochado en gran parte por no mantener hábitos de ahorro. Las campañas, como la del Día Mundial del Agua, intentan llamar la atención e informar pero no surte efecto a la hora de establecer una conducta y de generar un hábito ¿Por qué? El niño quiere la chuchería en el momento, el adolescente, el modelo de moda cuanto antes, el adulto, su casa o coche de sus sueños, aunque tenga que hipotecarse de por vida. Muchos ejemplos valdrían pero, ante cómo hacer frente al uso de recursos escasos, la recompensa o efecto a corto plazo no se hace visible y pierde el carácter reforzante que podría tener. Esa modificación de la conducta y su establecimiento como hábito es una labor que se debe dar como una parte importante del currículo de la enseñanza obligatoria. Saber qué es el ciclo hidrológico, conocer los recursos de que se disponen y apreciar que los efectos de un derroche de los recursos hídricos significan el empobrecimiento de nuestro proyecto de vida es la parte que falta por consolidar.
Hay un hecho que, desgraciadamente , sigue sin tenerse en cuenta en esta sociedad. Y es que, si se quiere consolidar una conducta como la del ahorro del agua, si queremos mejorar los hábitos de salud, las condiciones medioambientales:¿no debería ser un especialista en la modificación de la conducta el que debería estar presente y enseñar las herramientas para poder asimilar mejor algo que, no olvidemos, es de vital importancia? Lo mismo podemos decir de temas de tanta repercusión social como la seguridad vial, el alcoholismo, el tabaquismo y la salud sexual. Pero hasta ahora, la labor de los psicólogos todavía sigue sin ser considerada como necesaria en este tipo de enseñanzas, siendo relegados de manera errónea a áreas de salud mental que sólo es una pequeña parte de su cometido.
Un ejemplo de ahorro de agua casero puede señalar la falta de consolidación de estos hábitos: La apertura del grifo es probablemente la acción que provoca un mayor uso indiscriminado de agua en el hogar. Normalmente, un grifo suministra unos 15 litros por minuto pero, si se utiliza un dispositivo 'ahorrador' (perlizadores o un grifo monomando, simplemente) se puede reducir a entre cuatro y ocho litros por minuto. Al instalarlo, el usuario percibiría que el caudal es el mismo e incluso que la presión de agua es mayor, pero se limitaría el consumo real. Todo esto si lo lee un consumidor puede convencerle o no pero si viera con sus ojos el agua que derrocha de una tacada, rápidamente correría a cortar tal despropósito. Si además, hiciera un seguimiento del mismo y tuviera como recompensa amen de un recibo del agua más liviano una señalización de su buena conducta ahorradora, habría muchas probabilidades de mantener un hábito tan sano.
Una simple ley del condicionamiento clásico aplicada a una conducta cotidiana puede tener enormes beneficios pues, si el ahorro lo multiplicamos no por un consumidor sino por decenas de miles, los resultados estarían a la vista. Y habría una retroalimentación que mantendría el efecto creado.


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Lo último que me faltaba escuchar, además de a tantos politicos ineptos y profundos conocedores del tema -aunque no pasaron apenas el bachiller-, es ver cómo la psicología es la clave para el ahorro de agua. Lo que me faltaba por oir!. Aunque ya estoy acostumbrado a cómo funciona este dichoso país, dado que la falta de conocimiento sobre un tema es inversamente proporcional a la facilidad para explayarse sore él.
Siento decirte que, basándote en unos datos técnicos irrelevantes, la simplificacón para darle de comer al gremio de los psicólogos no tiene ni pies ni cabeza. Zapatero a tus zapatos...o a político.
Hola.
le recuerdo a J.A.J. que la conducta de ahorro es una conducta como otra y los especialistas en la conducta seguimos siendo los psicologos. El artículo es una opinión que se hace para generar respuestas, incluso las histéricas.