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Categoría: Peterpedia

Arte sin papeles. Homenaje a los artistas de la calle

amigosdepeter 02/08/2009 @ 10:14

Por Giovanni Beluche V.
1 de agosto de 2009.

Este homenaje nació cuando conocí la historia del experimento realizado por Gene Weingarten que le valió un premio Pulitzer en 2008. Este periodista del Washington Post puso al gran músico Joshua Bell a tocar su Stradivarius de tres millones de dólares, en la estación L´Enfant Plaza del metro de la ciudad de Washington. Pasando desapercibida su verdadera identidad y como si fuera un músico callejero, Joshua tocó durante cuarenta y cinco minutos. La gente siguió de largo sin apreciar las interpretaciones que hacía uno de los más grandes violinistas de la actualidad. A partir del experimento se han dado diversas interpretaciones, muchas de ellas interesantes. A mí me impactó el hecho de que un sombrero en el suelo para juntar monedas, descalificara de antemano al artista.

Esta historia es interesante y conmovedora. Desgraciadamente el capitalismo tiende a convertir el arte en mercancía, extendiendo el prejuicio de que lo bueno sólo se consume en los grandes teatros y carísimas galerías. Ciertamente grandes obras de arte se comercializan en cifras astronómicas en galerías y subastas, las cuales van a parar a la colección privada de unos pocos burgueses de buen gusto o simples esnobistas con dinero. En vez de colgarse en los museos, exhibirse en parques y edificios públicos, donde el ciudadano de a pie pueda disfrutar y maravillarse, las obras se privatizan para el goce de quien puede pagarlo. Un Dalí es para los ricos, para el pueblo el Cow Parade.

Por fortuna, las nuevas generaciones están produciendo formas de interacción entre los llamados artistas de la calle y circo callejero con el público amplio y popular. Me encanta verlos en las marchas, con sus disfraces, maquillajes, zancos, instrumentos y malabares. Interactúan en los barrios y los pueblos, hacen grafitis, suenan sus tambores con ritmos pegajosos, pintan mariposas en las caritas de los niños, dibujan flores en el inocente rostro de las niñas, estimulando el amor por una naturaleza invadida por desechos industriales y construcciones de lujo. Los cuentacuentos dejan boquiabiertos a grandes y chicos con sus historias, llenas de amor por lo sencillo y la abundante candidez en que convive lo real con lo fantástico. Caminan en zancos revelando lo grande que puede ser la humanidad cuando rinde tributo a lo simple, cuando entrelaza presente, pasado y futuro, cuando pone la virtud por delante del dinero.

Son artistas de verdad, en esos hombres y mujeres se materializa aquello de “trabajar por amor al arte”. Su vínculo con el público no empieza en la boletería, apenas un sombrero en el piso nos recuerda que también necesitan comer como cualquiera. Que cada quien aporte según sus posibilidades, pero a nadie le niegan el acceso al espectáculo. En la calle no hay galerías privadas, ni balcones para que la señorona almidonada no se junte con los pobres, ni palcos acolchonados para acomodar al mejor postor. Niños y niñas ocupan los sitios de privilegio, chicos y adultos se sientan en la acera, en el piso del gimnasio de la escuela, en la dura calle donde circulan cada día hacia sus estudios y trabajos.

A los artistas de la calle se les ve en las protestas anti globalización, acompañando a las comunidades que exigen el derecho al agua, en las marchas contra la guerra, en las movilizaciones contra los gorilas golpistas de Honduras. Tienen el corazón lleno de una solidaridad desbordante con los humildes y un profundo cariño hacia la naturaleza, se presentan en escuelas, hospitales y comunidades, nos llenan de esperanzas porque comparten el sueño de que otro mundo es posible. De ahora en adelante, cuando los encuentres en una esquina o aprovechando la luz roja del semáforo para deleitarte con sus malabarismos, te invito a verlos como amigos. No tienen teatros propios con paredes y butacas, pero su escenario habita en los corazones de los humildes y en las sonrisas de los niños y las niñas. Gracias artistas de la calle.

Uno

amigosdepeter 28/07/2009 @ 00:50

Por Gabriel

La muerte cercana es una gran explosión de silencio.

Su onda expansiva lo deja a Uno aturdido, sin rumbo. Mudo o locuaz.

El vacío es absoluto. No hay parámetros de comparación.

Relativizar no es una opción. Sólo asombrarse ante la magnitud del silencio,

ante la majestuosidad de la nada, ante la insignificancia del todo.

Aún conmocionado, Uno mira alrededor, con la secreta esperanza de ver los tangibles efectos de la tragedia.

Para comprender qué hacer. Para luchar contra el enemigo.

Pero Uno, solo ve normalidad. Edificios en construcción, gente paseando, niños jugando, pitidos al no arrancar en verde.

Entonces, Uno se mira dentro. Y se reconoce en su nada y en su soledad.

Luego, pasa el tiempo. Y la explosión queda como eco lejano de lo que tendrá que venir.

Y Uno, sigue viviendo.

LA CRISIS APRIETA PERO NO AHOGA

amigosdepeter 21/07/2009 @ 22:40

Enviado por Pia Muñoz

Un recorrido por el refranero español ayuda a explicar las diferentes motivaciones que tiene el consumidor ante la situación actual de crisis y de cómo las marcas intentan mandar sus mensajes para conectar con él, gracias a la nueva ola del estudio que Synovate lanza en Mayo 2009.

"Tras la tormenta, llega la calma"... o "la luz al final del túnel puede ser el tren que se acerca a toda velocidad" podrían ser dos expectativas diametralmente opuestas ante la situación de crisis que estamos viviendo. Después de un convulso 2008, vivimos un 2009 todavía cargado de impactos relacionados con la crisis que enfrenta al consumidor español a una situación cargada de emociones.

Más allá del entorno macroeconómico, de las recesiones de las economías más poderosas del mundo y del espectacular aumento del paro, la crisis que vivimos continúa creando una situación de retroceso en el consumo mucho más importante que lo que marcan los indicadores económicos y la renta personal. La crisis impacta emocional y psicológicamente, generando un miedo anticipatorio sobre lo que está por venir, con el trasfondo de "¿me quedaré sin trabajo?", "¿podré hacer frente a mis gastos?", "¿empeorará mi calidad de vida?".

Preocupados por explicar por qué los datos de consumo son los que son y sobre todo qué deben hacer las marcas ante los cambios en el consumo, Synovate ha lanzado la tercera ola del estudio sindicado "El consumidor en tiempos de crisis", en la que su unidad de estudios motivacionales Censydiam nuevamente saca petróleo del cruce de datos cualitativos y cuantitativos.

Y los aprendizajes muestran claramente que "la luz al final del túnel es la de un tren que se acerca a toda velocidad" es la expectativa que rige el comportamiento de la mayoría de españoles. La crisis ha dejado de ser un miedo anticipatorio para instalarse cómodamente, hasta con cierta displicencia, en nuestros hábitos de consumo. "A perro flaco, todo son pulgas" suele pensar el consumidor, que hace oídos sordos a los indicadores positivos (13% tasa de ahorro, la más alta desde 1995, bajada de los tipos de interés, congelación del IPC) y sigue erre que erre en su dramatización de la situación como marco base sobre el que vivir y consumir.

Y como siempre, no todos los consumidores actúan de la misma manera. Un 45% busca estabilidad, enfrentándose a ese miedo minimizando los cambios en el consumo, apreciando los esfuerzos de las marcas por mantenerse sólidas y valorando positivamente mensajes paternalistas que incluso desacrediten a los oportunistas: son estrategias de "más vale malo conocido, que bueno por conocer" o "virgencita, virgencita, que me quede como estoy". Este es el grupo mayoritario.

Un 28% se resigna, dejándose llevar por la corriente emocional del momento y sumergiéndose totalmente en el dramatismo de la situación. Estos consumidores aprecian los esfuerzos de las marcas por ponerse a su nivel, por entenderlos y darles soluciones inmediatas de acuerdo al drama, valorando mensajes empáticos que transmiten la sensación que todos remamos en la misma dirección: son estrategias de "mal de muchos, consuelo de tontos" o "allá donde fueres, haz lo que vieres".

Un 15% se evade, busca aislarse de la corriente dramática, renegando de los mensajes catastrofistas (globalmente, ya hay un 20% de hastío ante mensajes de crisis) y abogando por un retorno a valores contrarios a la actual época de contención: son estrategias inconformistas ante la tendencia como "ande yo caliente y ríase la gente" o "si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?".

Finalmente, un 12% es dinámico, busca oportunidades ante el contexto de cambios y valora las posibilidades que marcas más arriesgadas le pueden ofrecer: son estrategias renovadoras ante el panorama, como "a río revuelto, ganancia de pescadores" o "a grandes males, grandes remedios".

La democracia en Africa

amigosdepeter 19/06/2009 @ 12:33

Traducido y enviado por Horacio Amorim

Crónica de Mia Couto, escritor mozambicano, publicada en la edición de Abril de la revista África 21

¿Cómo entendemos la democracia?

En la bella ciudad de Durban, hablaba con otros escritores africanos de la sorpresa que nos causaba ver que, en Zimbabwe, tanta gente sigue apoyando a Robert Mugabe. Había, en el grupo, escritores de varios países de África. Hablábamos de ello aprovechando el mejor momento de las conferencias literarias: los intervalos. Nuestra perplejidad no se limitaba al caso de Zimbabwe. ¿Cómo podía ser que pueblos enteros, en otras naciones, se acomodaran sin problemas ante dirigentes corruptos y venales. ¿De dónde nace tanta resignación?

Una de las razones de esta actitud conformista, reside en la forma en la que las lenguas se relacionan con conceptos políticos modernos. Por ejemplo, un zimbabweano rural designa a sus líderes nacionales como “entidades divinizadas”, más allá de las contingencias de la Historia y alejados de la voluntad de sus súbditos. Lo mismo ocurre en casi todas las lenguas bantus.La cuestión puede ser formulada de la siguiente manera: ¿Cómo pensar en la democracia en una lengua en la que no existe la palabra «democracia»? ¿En un idioma en el cual «Presidente » se dice «dios»?

En las lenguas del Sur de Mozambique, la expresión que designa el jefe de Estado es «hossi». Esa misma palabra designa también las entidades divinas en la forma de los espíritus de los antepasados, al tratarse de sociedades en las que no existe separación de lo civil con el universo religioso.

Parece una cuestión de orden lingüístico. No lo es. Se trata mas bien del modo en el que se organizan las percepciones y las representaciones que una sociedad construida sobre si misma. La sacralización del poder no puede encajar con regímenes en que los que se supone que los líderes son libremente elegidos por votaciones libres, en una sociedad en la que no hay súbditos sino ciudadanos.

Este tema escapa muchas veces a quienes se dedican a organizar seminarios sobre ciudadanía, modernidad y gobernabilidad en África. La problemática política es entendida, casi siempre, en su dimensión institucional, exterior a la intimidad de los ciudadanos. Sin embargo, cuando el participante en el seminario explique a su comunidad el contenido de los debates usará su lengua materna. Y siempre que se refiera al Presidente hará uso del vocablo «dios». ¿Como pedir una actitud de cambio en estas circunstancias? ¿Que hacer entonces? ¿Será que los que hablan tales lenguas están condenados a la inmovilidad por causa de esta inercia lingüística?

En realidad, existen tensiones entre la lógica interna de algunas de esas lenguas y la dinámica social. Estas tensiones no son nuevas y siempre han sido resueltas a favor de la adaptación creativa y de la creación de futuro.Ya en el pasado, las culturas africanas (y todas las otras en todos los continentes) tuvieron que amoldarse y reajustarse ante todo aquello que era novedoso. Yo mismo fui testigo del modo veloz en el que las lenguas mozambicanas se proveyeron de instrumentos nuevos, adaptando y apropiándose de términos no autóctonos. Con el uso generalizado, esos términos terminaron siendo asimilados e “indígenizados”. Sin drama lingüístico, sin apoyo de academias ni de acuerdos ortográficos los parlantes de esas lenguas «pidieron» en préstamo palabras de otros idiomas. Mozambique es, en tal dominio, un caldero de esos mestizajes.

Los nacionalistas africanos no esperaron que un vocabulario propio surgiera en el seno de las lenguas maternas de sus países. Ellos comenzaron la lucha y esa misma dinámica contaminó (incluso con el uso de términos y discursos enteros en portugués) a las restantes lenguas locales.

Todo ello nos lleva a la siguiente convicción: la capacidad de cuestionar el presente requiere de un lenguaje portador de futuro. La necesidad de ser de nuestro tiempo y de nuestro mundo exige lenguas abiertas al cosmopolitismo. África – tantas veces pensada como morando en el pasado – ya está viviendo en el futuro en lo que respecta a la condición lingüística: casi todos los africanos son multilingües. Esa disponibilidad es una marca de modernidad vital. El destino de nuestra especie es que cada persona sea la humanidad toda entera.

Futuro

amigosdepeter 19/06/2009 @ 11:57

“Se habla mucho de la necesidad de dejar un planeta mejor para nuestros hijos, pero nadie habla de la urgencia de dejar hijos mejores en el planeta…” (Anónimo)

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Aviones

amigosdepeter 28/05/2009 @ 01:30

Viajar en avión tiene algo de mágico, algo que trasciende a la cotidianeidad del día a día terrenal.

Al despegar, se abandona el lugar donde se desarrolla tu vida. Se abre un paréntesis en el que se atraviesan diversos territorios y fronteras hasta llegar a un lugar donde se desarrollará otro capítulo de tu vida. Es un paréntesis entre el pasado y el futuro. Un presente en forma de puente.

Para mí, lo mas fascinante e inquietante del vuelo, es experimentar cómo se puede viajar cómodamente en un entorno estándar y aséptico mientras, 8 km por debajo de la panza del avión se suceden episodios fascinantes y dramáticos.

Me resulta increíble cómo se puede sobrevolar en poco tiempo lugares inhóspitos o completamente saturados de vida. Lugares con paisajes increíbles, gentes en guerra o en la intimidad del amor.  Teritorios arrasados por fenómenos naturales o por la mano del hombre. Episodios de violencia y represión, momentos de absoluta calma, enormes bancos de plancton submarino impulsados por el azar de las corrientes,  exiguas poblaciones  aisladas, mansiones, chabolas...Y todo, tranquilamente sentado, tomando un whisky con hielo.

Mientras abajo un hombre está a punto de matar a otro por cruzar una frontera en busca de una vida mejor, tú lloras viendo una película “made in Hollywood”.

Mientras, pocos quilómetros más abajo, alguien muere por no poder alimentarse, tú eliges entre pollo y pasta y dejas la mitad de la comida entre un montón de plásticos rebeldes e indestructibles.

Mientras, abajo, un hombre explota a otro para obtener un mineral fundamental para los componentes tecnológicos, yo escribo este texto desde mi computadora compuesta por dicho material.

De un aeropuerto a otro aeropuerto, que son el mismo aeropuerto. El mundo se hace pequeño, a la vez comprensible y a la vez absurdo.

8 km y poco mas de 1.000 euros hacen la diferencia entre el cielo y la tierra.

Silencio, brisa y cordura

amigosdepeter 12/05/2009 @ 20:14

Por Juan Echanove

Anoche la luz de la mañana entró en tu habitación por última vez. Te has ido un día cualquiera, sin saber qué hora es.

Te has marchado en una décima de segundo, como una ráfaga de aire frío. Eras una incógnita que faltaba por despejar.

Nunca comprendiste la velocidad del tiempo. El abismo te acompañaba siempre, sentado al borde de ti.

Andabas hacia ningún lugar y ahora las sombras se han fundido con la tuya.

Nos dejas, Antonio, tus canciones, y la tristeza en el bolsillo; tristeza de nieve, huracán y abismos.

Has partido hacia el lugar donde encontrarás el sol, allí donde crecen las semillas de lo absurdo y lo genial, y donde, con los ojos cerrados, se divisan infinitos campos.

Ha muerto Antonio Vega, y con él, una parte de nuestra juventud.

http://juanechanove.tk

Escondite

amigosdepeter 03/05/2009 @ 17:14

Por Gabriel

Jugar al escondite es enfrentarse con lugares desconocidos. Es huir del resto para encontrarse con uno mismo.

Los mejores lugares para esconderse son aquellos en los que nadie repara. Corremos hacia rincones y lugares inverosímiles, esperando que sean refugio seguro e invisible para el resto.

Unos segundos para pensar, un instante para decidir y pocos segundos más para comprobar que nuestra decisión ha sido acertada.

Llegamos al escondrijo con el corazón inquieto por la emoción y el miedo a ser descubiertos. Y nos descubrimos en un lugar y una perspectiva nueva. En el cubo de la ropa sucia, debajo de la cama, dentro de un armario,…Y ahí pasamos unos segundos o unos minutos. En absoluto silencio. Escuchando nuestra respiración y el latido de nuestro corazón desbocado.

Nos sentimos ropa sucia, chaqueta o zapatilla. Tomamos su perspectiva. Vemos cosas que nunca vimos.

Sentimos diferente. No estamos pero estamos. Estamos donde no solemos. Nos buscan. Somos solos.Nos encontramos.

lágrimas

amigosdepeter 03/05/2009 @ 17:06

Por Gabriel

Lo primero que hacemos, nada mas nacer, es llorar. Llorar desesperadamente. Berrear. Gritar. Una queja primordial que parece fluir desde lo más hondo de la historia de la humanidad. Ante tal llanto y tal queja los padres sonreímos. Nuestro hijo está vivo porque llora y grita fuerte.

Cómo nos condiciona a lo largo de la vida ese breve pero intenso momento de pánico inicial ante el mundo, no lo sé. Pero si sé que no será la única ocasión en la que lloraremos como si nos lo hubieran robado todo menos la angustia de vivir.

Después de ese momento, pasará bastante tiempo hasta que esbocemos la primera sonrisa. Hasta entonces se sucederán llantos y más llantos por diversas causas que los padres tienen dificultad en identificar. Hambre, falta de sueño, dolor, ruido, luz,…Todo nos molesta y por todo lloramos, como si el habernos traído al mundo hubiera sido la mayor de las faenas que nos podían haber hecho. Algo que nunca perdonaremos a nuestros padres, y queremos que lo sepan desde el principio.

Algún tiempo después, empiezan las tímidas sonrisas ante las absurdas y cómicas expresiones que los mayores despliegan a pocos centímetros de nuestra cara. Eso si, esos breves arcos cóncavos de la boca rápidamente se convierten en convexos y las lagrimas comienzan de nuevo a brotar. A veces tímidamente pero la mayoría de las veces con mas violencia que antes de la sonrisa. No estamos dispuestos a dejarnos engañar por tan burdas pantomimas, que quede claro.

Enseguida, nos damos cuenta de que ese llanto espontáneo inicial causa un efecto devastador en todo aquél que nos rodea. Su única obsesión es hacerlo cesar, cueste lo que cueste. Así es como nuestro llanto se convierte en nuestro arma mas poderosa. Con ella podemos conseguir todo aquello que deseemos. Solo dejaremos de llorar y berrear cuando nos den lo que queremos. Nuestro llanto es insoportable, ya lo sabemos y lo vamos a utilizar.

La risa y la sonrisa, que también manipulan, llegan después, pero solo son efectivas en situaciones poco exigentes. Cuando las cosas se ponen feas solo el llanto sirve para aliviarnos o para doblar la muñeca de quien nos trata de dominar.

Llegado el momento del amor y de la necesidad de poseer al otro para poder ser nosotros, resurge con virulencia el recurso al llanto como mejor arma de defensa y de ataque.

Con la madurez tratamos de controlar ese impulso. Ya es difícil vernos llorar en público. Sin embargo, hay momentos en los que no lo podemos evitar. Una sensación acuosa y efervescente empieza a concretarse en nuestro interior. Poco a poco va subiendo como una marea. Nos inunda los ojos y termina rebosando por sus comisuras como una presa mal cerrada. Y una vez que se escapa la primera gota, nada puede detener el torrente. Lloramos hasta cansarnos de llorar. Lloramos por todo lo que ha pasado desde la última vez que lloramos.

Afortunadamente, la mayoría de las veces, las lágrimas arrastran toda la basura mental que llevamos dentro y nos suelen dejar relajados, despejados, agotados. Como después de una larga lucha en la que, paradójicamente, hemos cosechado una pequeña victoria.

A veces, quisiéramos llorar y no podemos. Se supone que deberíamos llorar por algo, pero, por alguna razón las lágrimas no afloran. Otras, reímos tanto que terminamos llorando. Y otras, lloramos tanto que terminamos riendo

Al final de la vida, volvemos a llorar por todo, como cuando éramos niños. Seguramente porque sabemos que está cerca el momento de perderlo todo y quizá porque también queremos seguir llamando la atención. Pero el llanto ya ha perdido su poder, como todo lo demás, ya no sirve. Solo nos queda desaparecer en silencio.

Lenguaje dominicano

amigosdepeter 21/04/2009 @ 03:51

El Dominicano no mira, corta los ojos.
no deja algo, suelta en banda

no se mejor
a, se alienta.
no insulta, da una pela ´e lengua.
no be
b
e en la botella, se embica.
no p
e
lea, .se lo come vivo.
no llama por teléfono, da un toque (como el madrileño).
no se sube, se encarama.
no pide un poco, pide un chi­n..
no se va di recto y sin pararse, se va en bola ´e humo

no espera, hace hora.
no se calma, lo coge con suavena.
no repite alg
o mas lento, lo baraja mas al paso.
no trabaja duro, se la busca como un toro.
no te engaña, te lo mete fri­o.
no es mentiroso, es jablador.
no se lo sabe todo, es un tiguere.

no quiebra, ta en olla.
no espera, brecha.
no convence, da muela.
no acaricia, soba.
no se baña, se echa agua.
no llena su estomago, se jarta.
no se incomod
a, se quilla.
no te golpea, te explota.
no va rapido, va como un chele o como la'jon'del'diablo
no te abandona, te saca los pies.
no se ven luego, se 'chequean'.
no busca pelea, arma una piña.
no da una bofetada, te da una galleta.
no se pasa de tragos, se prende,.se enciende o se pone en su punto.

EL DOMINICANO NO MUERE, GUINDA LOS TENIS


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