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Categoría: El economista curioso

De Cruz Roja a "Cruz Rosa"

amigosdepeter 20/10/2009 @ 20:10

look-cooperante.jpg

Por Gabriel

Era lo que nos faltaba. Tras el infame "Dia del Cooperante", ahora viene el "look cooperante"

Y es que la revista YoDona nos cuenta que "la firma española Missing Johnny no se conforma con vestir a una mujer que sólo se interesa por la moda, también se dirige a mujeres con carácter y comprometidas por su entorno". Así, para la realización de su nuevo catálogo ha tenido la brillante idea de solicitar la colaboración de la Cruz Roja que presta su cada vez mas desprestigiada imagen para una serie de fotografías en las que se muestra la colección otoño/invierno en un pretendido "entorno de solidaridad".

No amigos, no, lamentablemente no es 28 de Diciembre ni nada que se le parezca. Esto ha ocurrido de verdad. La crisis hace extraños compañeros de viaje, como el de una firma de ropa tratando de captar nueva clientela y una organización humanitaria mendigando publicidad y dinero, supongo... Desde un estricto punto de vista técnico, se trata de promover una colección de ropa basada en "estampados originales, llenos de color, apostando por los vestidos y los tejidos cómodos". El complemento ideal: el drama y la tragedia. Los maletines con material médico de Cruz Roja, las mantas para proteger a los inmigrantes que se juegan la vida para llegar a España, las ambulancias y... las propias víctimas, poniendo cara de que hace alguien como tu en un sitio como este.

Esto ha superado con creces el ya manido look "coronel tapioca"  con silbato antiviolador incluido de los cooperantes bisoños. Si eres o quieres ser cooperante, estas de enhorabuena. Ya hay ropa cómoda y molona pensada para tí. Mientras tanto, las victimas de la desigualdad, no solo seguirán sin poder acceder a estas prendas sino que posiblemente tengan que producirla en lúgubres maquilas, cobrando sueldos infimos en horarios sin límite.

Efectivamente, una imagen vale mas que mil palabras y la realidad supera siempre, siempre, a la ficción. Mal vamos!

El férreo círculo de la pobreza

amigosdepeter 27/09/2009 @ 15:06

Hace mas de 20 años mi padre comenzó a trabajar cmomo técnico en la Agencia Española de Cooperación, hoy AECID. Poco tiempo después escribió este artículo referido al continente africano. Algo mas tarde abandonó el sector de la cooperación, considerándolo una misión imposible.

20 años después, tras miles y miles de millones dedicados a la llamada Ayuda Oficial al Desarrollo, la situación sigue siendo la misma...o peor...

Por Antonio Fernández (1991)

Si una sociedad libre es incapaz de ayudar a la mayoría pobre, será también incapaz de salvar a la minoría rica, vino a decir el Presidente Kennedy en su discurso de toma de posesión el 20 de enero de 1961. Y no resulta mala introducción para fundamentar la cooperación para el desarrollo.

La situación socio-económica actual de Africa es, con muy pocas excepciones; globalmente preocupante. Después de varias décadas de formulación de muy sesudas estrategias para su desarrollo, por parte de todos los foros internacionales, regionales o gubernamentales, los informes más recientes son, sencillamente, desesperanzadores. Todos reconocen el fracaso de las políticas de cooperación y ayuda al desarrollo, llevadas a cabo sistemáticamente por las Organizaciones y países donantes, para elevar siquiera mínimamente los niveles de producto bruto anual por habitante de este inmenso y desconocido Continente.

El contenido del último informe de la Comisión Económica para Africa, de las Naciones Unidas, es concluyente: el africano medio continúa empobreciéndose desde hace doce años, lo que explica una continua huida de capitales y fuga de cerebros. Las tasas de variación de la renta per capita han continuado siendo negativas, puesto que el crecimiento económico continental es inferior al incremento demográfico, que oscila entre el 3 y el 3,2% anual. Ha aumentado también el ritmo de inflación y el desempleo, persistiendo una carencia de medios básicos para atender las necesidades vitales.

El número de países africanos clasificados entre los menos desarrollados del mundo ha subido a 29 en 1990, con la inclusión de Liberia en esta relación. Además de las luchas civiles que persisten hace varios años en Etiopía, Sudán, Mozambique y Angola, en 1990 se han producido graves conflictos en Liberia, Chad, Ruanda y Somalia. La deuda exterior africana ha registrado en 1990 un nuevo incremento de 4,7%, hasta alcanzar los 272.000 millones de US dólares, cifra equivalente al Producto Interior Bruto global de la región, y que representa más del triple del valor de sus exportaciones de bienes y servicios. Los intereses a satisfacer por esta deuda externa son también muy elevados, y representa su monto el 34% del valor de lo exportado en 1990. Más de una tercer parte de Africa está amenazada por la desertificación: cada año se tornan improductivas entre 5 y 7 millones de hectáreas. A pesar de las favorables condiciones climatológicas de los tres últimos años, que han permitido un crecimiento sostenido de la producción de alimentos, la tasa global de autosuficiencia alimentaria de Africa en desarrollo alcanza solo el 81%, frente al 85% registrado en 1983, lo que determinó en 1990 unas importaciones de casi 16 millones de toneladas de cereales, para completar una producción interna próxima a los 77 millones de toneladas. El comercio exterior de bienes y servicios, en 1990 registró un déficit de 8.000 millones de US dólares.

No creo necesario continuar con esta serie de indicadores negativos para convencer al amable lector de que algo importante ha venido fallando en la concepción o en la aplicación de las políticas de cooperación y ayuda a las, en su mayoría, jóvenes naciones africanas. Ni las aportaciones regulares del Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE, ni la reposición de recursos en Organismos financieros internacionales –IDA, BAfD, FIDA, etc….. ni los acuerdos de cofinanciación del Banco Mundial con donantes bilaterales, ni las cuatro Convenciones de Lomé establecidas entre la CEE y los países ACP, ni los programas especiales de las Agencias de las Naciones Unidas – FAO, PNUD, PMA, etc…. ni las facilidades del FMI para reforzar las políticas de ajuste estructural, ni el Club del Sahel, ni las variadas iniciativas para reducir, reescalonar o anular la cuantiosa deuda externa acumulada- Plan Brady, Club de París, Cumbre de Toronto, etc…. ni la actividad de los numerosos organismos regionales africanos- CILSS, IGADD, SADCC, etc…. ni la meritoria labor desempeñada a nivel local por la ONG’s, han conseguido invertir el fenómeno de empobrecimiento progresivo, en términos absolutos, de los habitantes de este Continente.

Resulta penoso percatarse de la magnitud de este problema, sin conocer igualmente las fórmulas para resolverlo. A veces le asalta a uno el pensamiento de que ni los gobiernos, ni los funcionarios, ni casi nadie, sabe lo que realmente está ocurriendo; que se dedican simplemente a actuar en función de circunstancias coyunturales, insuficientemente conocidas, y parcialmente analizadas, siempre en defensa de unas convenciones dictadas por lo que consideran sus intereses nacionales, de clase, o personales; sabido es que bastantes políticos, economistas, sociólogos y profesionales del desarrollo, son notoriamente hábiles para descartar, por principio, las hipótesis de trabajo que no les convienen.

Lo que parece fuera de duda es que el problema de Africa es un problema de pobreza masiva y recurrente. Pero, ¿en qué consiste la pobreza?. Resulta difícil establecerlo, porque la pobreza no se define intelectualmente, sino que corresponde más bien a una percepción a nivel de los sentidos. Sostenía ya Galbraith en 1979, y me parece oportuno recordarlo hoy ante la insuficiencia de otros enfoques, que la pobreza masiva no puede explicarse ni definirse básicamente por ciertas carencias, sean estas de capital o de tecnología, ni tampoco como consecuencia de determinados sistemas políticos o sociales. Concepciones de tal naturaleza, afirmaba, no hacen sino proyectar sobre los países pobres los apriorismos de los países ricos; parecería como si, una vez más, el remedio disponible condicionase el diagnóstico: poseemos vacuna antivariólica, luego el enfermo debe tener viruela.

La mayoría de las explicaciones sobre la pobreza avanzadas hasta ahora suelen consistir en argumentos circulares, donde causa y efecto pueden intercambiarse. Decir que ciertos pueblos son pobres porque no tienen capital para desarrollarse, resulta tan insuficiente como decir que no tienen capital para desarrollarse, porque son pobres. Está fuera de duda que la relación entre recursos naturales de un territorio y riqueza actual de sus habitantes, es algo tan aleatorio y fluctuantes que aparece desprovisto de significado. Decir que la miseria de los países pobres es la contrapartida natural de que otros países sean ricos, comporta una simetría seductora, pero también engañosa. La desgracia de ser explotado por capitalistas no es nada, comparada con la de no ser explotado en absoluto, alegaba Robinson, no sin cierto humor negro.

La pobreza masiva de una determinada comunidad sería un estado de equilibrio, que tendería inexorablemente a perpetuarse en una especie de círculo de hierro, vicioso necesariamente desde el punto de vista de la justicia distributiva. Toda la filosofía del desarrollo estriba en romper este “círculo vicioso”, transformándolo, según otro símil geométrico, en una “espiral virtuosa”, reflejo de un proceso autoalimentado en el que cada voluta signifique acceso a mayores cotas de bienestar social.

Será preciso encontrar nuevas fórmulas para contrarrestar el sentimiento de acomodación a la pobreza entre las colectividades que la sufren. Porque toda innovación técnica lleva implícito cierto riesgo de fracaso, mucho más grave para el agricultor, por ejemplo, que para el experto que la aconseja; para una familia que vive en niveles de subsistencia, este fracaso significa el hambre, y tal vez algo peor. De ahí que se expliquen racionalmente actitudes inmovilistas entre los muy pobres, una vez que han logrado encontrar una vía –por elemental que sea- para sobrevivir. Pero tal acomodación no es, afortunadamente, total: hay siempre una minoría que trata de librarse de este equilibrio miserable. Y algunas veces lo ha conseguido, como enseña la Historia, iniciándose en tal o cual pueblo la espiral imparable del progreso.

La diversidad de resultados obtenidos por los países en desarrollo durante la década de los ochenta ha puesto en evidencia la importancia de las políticas seguidas por cada uno de ellos en este proceso. Los gobiernos de las naciones africanas tienen la responsabilidad histórica de fomentar entres sus pueblos y etnias una política decidida de valorización de los recursos humanos, de participación popular en el proceso de desarrollo, de democratización institucional y pluralismo político, en suma; y no solo porque ello responde a criterios de ortodoxia internacional al uso, sino porque posibilitaría la emergencia de determinadas masas críticas inconformistas, cuyo sentimiento de acomodación se trasmutaría en espíritu de progreso. Y solo bajo estos supuestos, estarían estos pueblos en condiciones, a medio y largo plazo, de mejorar sus prestaciones políticas, aumentar sus niveles de solvencia y poner fin a tensiones y conflictos internos.

He aquí una vía sugestiva para encauzar prioritariamente la solidaridad de ayuda de la comunidad internacional, hacia políticas de cooperación que resulten más eficaces en los próximos años.

Antonio Fernández y González

Doctor Ingeniero Agrónomo

Lecciones de comercio justo desde Oaxaca, Mexico

amigosdepeter 19/09/2009 @ 20:53

Comercio justo y cafe en Mexico

amigosdepeter 12/09/2009 @ 02:36

En el mundo, 25 millones de personas trabajan en el campo cafetalero. En México, medio millón de pequeños productores de café desarrollan un mercado de más de 2 millones de personas; sin embargo, viven en la pobreza, la mayoría de las veces extrema

Los pequeños productores de café obtienen sólo el 0.06 por ciento (6 centavos) de lo que se vende una taza de café en México, aproximadamente en 10 pesos.

Los cafetaleros sostienen que el precio del café arábiga lo establece la bolsa de valores de Nueva York y el café robusta la bolsa de Londres, en donde el producto entra en el juego del libre mercado a través de estos indicadores de precios, aunque los corredores de bolsa son empleados de negociantes internacionales que actúan como intermediarios entre exportadores e importadores, y compran y venden a comisión sin tener jamás títulos de propiedad del café que comercian.

De acuerdo con la Coalición de Fuerzas Productivas para el establecimiento de una Red de Comunidades Autogestivas; la Unión Nacional de Productores de Café de la Confederación Nacional Campesina; la Sociedad de Solidaridad Social Indígenas de la Sierra Madre de Motozintla (Ismam) y la Red de Consumidores de Café, las grandes empresas multinacionales como Nestlé y Philip Morris (propietaria de Kraft General Foods) bursatilizan el producto a través de sus propios corredores de bolsa, y su gran poder de compra y venta les permite especular e influir en los mercados.

Las organizaciones de productores mexicanos también están de acuerdo en que esta situación afecta a los pequeños productores, quienes en los pasados siete años han tenido caídas económicas de un 30 por ciento, debido al atraso en la entrega de los apoyos, falta de rentabilidad para el productor y bajas cotizaciones. Hasta finales de la década de 1980, la producción de café ocupó, junto con el petróleo y la actividad turística, los primeros lugares en el ingreso de divisas.

Durante 2007, la producción total de café en México fue de 4.5 millones de sacos de 60 kilogramos de café verde, de los cuales 2.9 millones se exportaron y generaron ingresos por 329.2 millones de dólares.

Con sabor amargo

Para Fausto Cantú Peña, quien fuera director del Instituto Mexicano del Café durante el gobierno de Luis Echeverría y parte del sexenio de José López Portillo, la crisis estructural del café es “una amarga verdad”, obra de los gobiernos federales en turno al proteger a las grandes corporaciones trasnacionales, las cuales dominan el mercado nacional e internacional, que constituyen la demanda y dan como resultado la miseria de miles de productores y trabajadores, quienes no son remunerados en sus costos de producción ni en salarios.

Además, los consumidores –que disfrutan la bebida– en nada se benefician de los bajos precios pagados a los campesinos y agricultores.

El globalitarismo, el supuesto “libre comercio” y la biotecnología transgénica irán sometiendo todavía más al pequeño productor, si éste no se organiza para competir en gran escala, con criterios sustentables en la montaña del trópico húmedo, advierte.

El también representante de Caféquidad por la Paz Empresa Social Multinacional Global dice que la situación de la cafeticultura mexicana es muy compleja: minifundismo y monocultivo; material vegetativo a veces deficiente; información y estadísticas incongruentes; descapitalización; financiamiento insuficiente e inoportuno; desaparición de organismos difusores de las técnicas de producción, y desaparición gradual de la cafeticultura.

Resalta que a esto se suman las políticas contradictorias en comercialización; “limitaciones culturales” y educativas de los productores; líderes discutibles; organizaciones productivas ineficientes; bajos rendimientos por hectárea y calidades defectuosas; oferta desorganizada y demanda organizada; ausencia de leyes adecuadas para protección, y falta de apoyo de este sector.

Los pequeños productores

Para el investigador de sociedades rurales y desarrollo sustentable Francisco Aguirre Saharrea, la mayor parte de los pequeños productores de café no están organizados, viven en zonas aisladas, no disponen de infraestructura para vender directamente su producción en los mercados locales y desconocen los mecanismos de fijación de precios del café. Este hecho provoca que dependan completamente de intermediarios locales.

Explica que los intermediarios, en México reciben el nombre de coyotes; en Perú, pirañas, y en Indonesia, tiburones. Pero desde la década de 1980, los pequeños productores de café se organizan con esfuerzo propio y han logrado impulsar propuestas como las del Comercio Justo, que están en proceso de construcción de estructuras organizativas, productivas y comerciales capaces de influir positivamente en las condiciones de vida de sus comunidades y hacerse un espacio en las redes internacionales de distribución de café.

Apunta que actualmente hay más de 700 mil caficultores de 22 países de África, Asia y América Latina agrupados en organizaciones que comercializan parte de su producción bajo los criterios de Comercio Justo. Parte de estos pequeños productores también trabajan en red organizados en asociaciones de Comercio Justo.

Aguirre Saharrea explica que, detrás del petróleo, el café es la materia prima que mueve más volumen de negocio en cualquier parte del mundo. Prácticamente la totalidad de los beneficios que genera este negocio van a parar a empresas multinacionales. Sólo cinco de ellas (Kraft, Suchard, Nestlé, Procter&Gamble, Sara Lee y Tchibo) compran casi la mitad de los granos de café que se consumen en el mundo y generan beneficios de billones de dólares que establecen las bolsas de valores.

Las ganancias de este negocio –agrega– se reparten de manera injusta y desigual. Las grandes corporaciones pagan a los agricultores unos precios que, muy a menudo, están por debajo del coste de producción. Son unas cantidades tan escasas que no cubren las necesidades básicas de los pequeños propietarios, los jornaleros y sus familias.

Explica que los corredores de bolsa tienen acceso a una red ultramoderna de información. Por ejemplo, si un estudio de satélite permite prever un problema climatológico en un país como Brasil (primer productor mundial de café), su precio en los mercados mundiales aumentará. Si, por el contrario, la cosecha se anuncia excelente, los precios mundiales bajarán. Los rumores y otros factores sicológicos ejercen gran influencia en la determinación de los precios del mercado.

Francisco Aguirre recuerda cómo en 1992, el 70 por ciento del mercado mundial del café era controlado por cuatro trasnacionales: Philip Morris, Nestlé, Procter & Gamble y Sara Lee, y a medida que la globalización avanza, esta concentración del mercado se incrementa. Siendo para algunas de ellas el volumen anual de sus ventas mayor que el producto nacional bruto de muchos de los países productores de café.

Además de las empresas multinacionales, explica que también participan en el control mundial del mercado del café los consorcios Maxwell House, Sanka, Kraft, Nabisco, Kool-Aid, Tang, Jell-O, Velveeta, Oscar Mayer, chocolates Côte d’Or, Milka, Suchard, Toblerone, Marlboro, Benson & Hedges, Players, Miller, Löwenbräu, High Life, Folgers, Nescafé, Taster’s Choice, Dolca, Ristreto, Diplomat, Moka, Mezcla de Origen y 40 marcas más.

Frente a los grandes oligopolios extranjeros –asevera el investigador– los pequeños productores organizados han logrado que exista en el mercado ocho organizaciones certificadas bajo el Sello Mexicano, que ofrecen 10 marcas de café: Fértil, Tosepan, Uciri, Café Dirceto, Café Museo, Cesmach, Majomut, Toyol Witz, Café Mam y Educe.

Promoción del comercio justo

Gabriela Ejea, profesora universitaria e integrante de la Red de Consumidores de Café, considera que la crisis mundial del precio afectó principalmente a los pequeños productores, y al dejar de cosechar su café muchos cafetales se perdieron y se afectaron las condiciones de vida de las comunidades campesinas y el medio ambiente. Si los productores de café abandonan sus parcelas para buscar otra fuente de ingresos desaparece el colectivo, desaparece la comunidad y se daña el tejido social.

A nivel internacional, México ocupa el quinto lugar como productor de café, con alrededor de 750 mil hectáreas de cultivo, después de Brasil, Colombia, Indonesia y Vietnam. Pero ocupa el primer lugar certificado en producción de café orgánico, labor realizada por pequeños productores.

En México, alrededor de 383 mil pequeños productores de café, unos 50 mil pequeños apicultores y más de tres millones de pequeños productores de granos básicos. Los productores directos de café se encuentran en 56 regiones de 12 estados del país, 200 mil tienen lotes menores a dos hectáreas. Más del 60 por ciento de las 4 mil 500 comunidades productoras de café son indígenas.

La socióloga rural resalta que 349 de los cerca de 411 municipios donde se produce café en el país son de alta o muy alta marginalidad. Por una taza de café que se consume por 10 pesos en un restaurante de la ciudad de México, un productor recibe 6 centavos.

En México existen más de 12 mil productores de café orgánico (certificados y tradicionales) del sector social. Cultivan 15 mil hectáreas y producen más de 200 mil sacos de 60 kilos. Más de 260 mil pequeños cafeticultores cultivan en zonas localizadas entre los 600 y los 1 mil 500 metros de altura, en terrenos montañosos, susceptibles a la erosión.

LA CRISIS APRIETA PERO NO AHOGA

amigosdepeter 21/07/2009 @ 22:40

Enviado por Pia Muñoz

Un recorrido por el refranero español ayuda a explicar las diferentes motivaciones que tiene el consumidor ante la situación actual de crisis y de cómo las marcas intentan mandar sus mensajes para conectar con él, gracias a la nueva ola del estudio que Synovate lanza en Mayo 2009.

"Tras la tormenta, llega la calma"... o "la luz al final del túnel puede ser el tren que se acerca a toda velocidad" podrían ser dos expectativas diametralmente opuestas ante la situación de crisis que estamos viviendo. Después de un convulso 2008, vivimos un 2009 todavía cargado de impactos relacionados con la crisis que enfrenta al consumidor español a una situación cargada de emociones.

Más allá del entorno macroeconómico, de las recesiones de las economías más poderosas del mundo y del espectacular aumento del paro, la crisis que vivimos continúa creando una situación de retroceso en el consumo mucho más importante que lo que marcan los indicadores económicos y la renta personal. La crisis impacta emocional y psicológicamente, generando un miedo anticipatorio sobre lo que está por venir, con el trasfondo de "¿me quedaré sin trabajo?", "¿podré hacer frente a mis gastos?", "¿empeorará mi calidad de vida?".

Preocupados por explicar por qué los datos de consumo son los que son y sobre todo qué deben hacer las marcas ante los cambios en el consumo, Synovate ha lanzado la tercera ola del estudio sindicado "El consumidor en tiempos de crisis", en la que su unidad de estudios motivacionales Censydiam nuevamente saca petróleo del cruce de datos cualitativos y cuantitativos.

Y los aprendizajes muestran claramente que "la luz al final del túnel es la de un tren que se acerca a toda velocidad" es la expectativa que rige el comportamiento de la mayoría de españoles. La crisis ha dejado de ser un miedo anticipatorio para instalarse cómodamente, hasta con cierta displicencia, en nuestros hábitos de consumo. "A perro flaco, todo son pulgas" suele pensar el consumidor, que hace oídos sordos a los indicadores positivos (13% tasa de ahorro, la más alta desde 1995, bajada de los tipos de interés, congelación del IPC) y sigue erre que erre en su dramatización de la situación como marco base sobre el que vivir y consumir.

Y como siempre, no todos los consumidores actúan de la misma manera. Un 45% busca estabilidad, enfrentándose a ese miedo minimizando los cambios en el consumo, apreciando los esfuerzos de las marcas por mantenerse sólidas y valorando positivamente mensajes paternalistas que incluso desacrediten a los oportunistas: son estrategias de "más vale malo conocido, que bueno por conocer" o "virgencita, virgencita, que me quede como estoy". Este es el grupo mayoritario.

Un 28% se resigna, dejándose llevar por la corriente emocional del momento y sumergiéndose totalmente en el dramatismo de la situación. Estos consumidores aprecian los esfuerzos de las marcas por ponerse a su nivel, por entenderlos y darles soluciones inmediatas de acuerdo al drama, valorando mensajes empáticos que transmiten la sensación que todos remamos en la misma dirección: son estrategias de "mal de muchos, consuelo de tontos" o "allá donde fueres, haz lo que vieres".

Un 15% se evade, busca aislarse de la corriente dramática, renegando de los mensajes catastrofistas (globalmente, ya hay un 20% de hastío ante mensajes de crisis) y abogando por un retorno a valores contrarios a la actual época de contención: son estrategias inconformistas ante la tendencia como "ande yo caliente y ríase la gente" o "si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?".

Finalmente, un 12% es dinámico, busca oportunidades ante el contexto de cambios y valora las posibilidades que marcas más arriesgadas le pueden ofrecer: son estrategias renovadoras ante el panorama, como "a río revuelto, ganancia de pescadores" o "a grandes males, grandes remedios".

La realidad imita a la noticia

amigosdepeter 04/05/2009 @ 01:52

Por Gabriel

En una de sus primeras entrevistas como presidente del gobierno, Jose Luis Rodriguez Zapatero declaró: "yo creí que gobernar era hablar de ideas, pero me dicen que lo que tengo que dar son titulares"

En el Siglo XIX, Oscar Wilde mantenía en el delicioso "La decadencia de la mentira", que la naturaleza imitaba al arte, que la belleza natural nunca podría ser percibida sin que el arte la definiera de forma previa. Por tanto, la concepción de la naturaleza y de la vida misma se convertía en algo cultural. Así, un espíritu culto y refinado percibiría una vida mas rica y espectacular que el inculto y llano. En el ensayo, se lamenta de que el mundo de las bellas y sublimes mentiras vaya dejando paso al de la burda farsa con ínfulas de verosimilitud.

Actualmente, se podría decir que nuestra interpretación de la realidad ya no aparece tras el cristal del arte sino del de la noticia. Y la noticia pretende ser fiel cronista de la realidad. La realidad contada tal cual es, sin filtros ni maquillajes. Los perodistas han sustituido a los artistas en su papel de crear la realidad, aunque ellos no revelen tan alto propósito sino el de, sencillamente, contarla. El propio artista se convierte en objeto de la noticia. El cazador cazado.

Lo que no aparece en los medios de comunicación de masas, no existe para las masas. La conciencia colectiva del ser humano, de su existencia y de su destino, hoy en día, se conforma, básicamente, en función de lo que aparece en estos medios. Su misión, supuestamente es la de informar sobre lo que ocurre. Sin embargo, de qué se informa y cómo se informa, responde a criterios bien distintos del llamado "interés común". Los intereses privados que se esconden tras los medios de comunicación de masas son grandes y determinantes. La mentira ya no quiere ser bella, como en el caso del arte, sino útil y al servicio de intereses muy concretos, entre los mas obvios el de llamar la atención para vender más. Los titulares se encargan de esa tarea.

¿Donde está la trampa?

Es comunmente aceptado que la noticia no debe relatar que un perro muerda a un hombre sino al contrario. Es decir, los medios de comunicación actúan como una gran lupa que aumenta determinados episodios de la realidad, ignorando otros. Siempre me llamó la atención la importancia que se concede a las muertes que causan los actos de terrorismo, frente a las que causan, por ejemplo, los accidentes de tráfico. Objetivamente, en términos de pérdida de vidas humanas, los segundos superan de forma escandalosa a los primeros. Sin embargo, el espacio que se les dedica en los medios de comunicación es irrisorio en comparación con los primeros.

Centrémonos ahora solamente en los accidentes. Aquí, el espacio dedicado en los medios es directamente proporcional al número de víctimas que se produzcan por accidente. Es decir, si en un fin de semana se producen 50 muertes en 40 accidentes de circulación en España, por ejemplo, y en 39 de ellos murió una persona y en el otro murieron los once restantes, los medios dedicarán toda su atención solamente a 11 de los 50 fallecidos. En la hemeroteca y en la memoria de la población solo esos 11 habrán pasado a la historia, incluso con nombres y apellidos. El resto, simplemente no interesa. Por tanto, se tomarán siempre mas medidas para aumentar la seguridad en aviones, trenes o autocares, que en vehiculos privados. Las ayudas gubernamentales y apoyos de todo tipo, también serán desproporcionadas. ¿realmente necesita mas ayuda psicologica la familia de una victima de accidente aereo que una de accidente de trafico?

En definitiva, los medios de comunicación destacan aquello que se sale de la norma. Por tanto, en cuanto un fenómeno, bueno o malo para la humanidad, se convierte en normal, deja de ser noticia. Si una guerra se perpetúa, si el hambre en el mundo es un fenómeno habitual o si los accidentes de tráfico arrojan siempre el mismo número de víctimas, dejarán de ser noticia y, por tanto, dejarán de existir para la gran mayoría. El drama humano en esos casos se limitará al ámbito privado de cada víctima y su entorno cercano.

Por tanto, si caemos en el error de percibir la realidad en su conjunto como la suma de noticias (o peor, de titulares) que aparecen en los medios de comunicación, percibiremos una realidad "anómala", en la que todo es extraordinario y nunca visto. En la que cualquier cambio, por pequeño que sea, se convierte en mas significativo y relevante que cualquier tendencia sostenida. Viviremos en un continuo sobresalto, hiperexcitados y preocupados por hechos aparentemente excepcionales que nos amenazan y condicionan y despreciaremos la normalidad cotidiana de lo que ocurre a nuestro alrededor. Y lo que es peor, demandaremos cada vez mas carnaza, mas emociones fuertes. Más madera.

Así, si la clase política vive de la opinión pública y ésta es un fiel reflejo de la opinión publicada, la mayor parte de las acciones de nuestros gobiernos irán destinadas a tomar medidas sobre fenómenos muy llamativos pero irrelevantes desde el punto de vsta estadístico. A alimentar titulares.

Una vez que hemos caido en la trampa de aceptar que comprender la realidad es comprender lo excepcional que nos relatan los medios, la receta para quienes los controlan y por tanto manipulan la realidad parece sencilla: convertir en habitual aquello que no se quiere cambiar y en relavante y objeto de atención todo aquello que conviene poner sobre el tapete. Se impone la máxima de Goebbels de que una mentira cien veces repetida termina convirtiéndose en verdad. Así, un hecho que afecta a pocos individuos, en principio poco relevante, cien veces repetido, termina convirtiéndose en esencial. Por el contrario, un hecho que afecta a gran cantidad de individuos pero que no ocupa espacio en los medios, se convierte en habitual y, por tanto, asumible.

Me gustaría saber cuántos recursos del estado se utilizaron para valorar la vestimenta que Doña Letizia tenía que lucir durante la visita oficial a España del presidente francés Nicolas Sarkozy y su esposa Carla Bruni y cuántos se dedicaron a analizar el estado de las relaciones hispano francesas en aras de construir un mundo mas justo y mas sostenible para sus ciudadanos en el futuro.

¿Saben ustedes cuantas muertes causa en el mundo anualmente la gripe común? ¿Alguna vez se preocupó por ello y utilizó mascarilla?

Error 104: ¿Quieres cambiar el sistema?

amigosdepeter 04/04/2009 @ 00:19

Efectivamente, recibí muchos correos con un cálculo erróneo de la división entre el paquete de ayuda del gobierno norteamericano a los bancos y la población mundial.

El cálculo, aparentemente sencillo, encubría un error al concluir que cada ciudadano recibiría 104 millones de dólares si la ayuda se hubiera repartido entre cada uno de los habitantes de la tierra. Yo me limité a hacer la división (aproximadamante 600 mil millones de USD entre aproximadamente 6 mil millones de habitantes = a aproximadamente 100 USD por habitante) y a contestar a cada uno que me enviaba el correo advirtiéndole del error. Pero el hecho es que nadie comprobaba el dato porque a todo el mundo le parecía posible tamaño despropósito...Increíble. Todos pensamos que estamos en un sistema económico tan desquiciado e irreal en el que cualquier cosa, por absurda que parezca, es posible.

Hoy, mi amiga Yolanda me envía esta interesante iniciativa de SETEM en la que han hecho del defecto (error) virtud. Aprovechando el efecto mediático que tuvo esa cadena de correos, ahora se pretende darle un giro, volviendo la mirada hacia el poder de acción a nivel individual. Que pasaría si cada uno inv¡erte 104 USD en una banca ética?? Si todos los habitantes del planeta lo hicieran, el total seria el mismo que el del plan de rescate a los bancos norteamericanos y se estarian consiguiendo dos objetivos: penalizar al sistema bancario convencional y darle una oportunidad de oro al alternativo. Como lo ves??? Te apuntas???

http://error104.com

El cuento de Nasrudin o la perversión del cálculo

amigosdepeter 30/03/2009 @ 01:17

De entre todos los pueblos que el mula Nasrudin visitó en sus viajes, había uno que era especialmente famoso porque a sus habitantes se les daban muy bien los números. Nasrudin encontró alojamiento en la casa de un granjero. A la mañana siguiente se dio cuenta de que el pueblo no tenía pozo. Cada mañana, alguien de cada familia del pueblo cargaba uno o dos burros con garrafas de agua vacías y se iban a un riachuelo que estaba a una hora de camino, llenaban las garrafas y las llevaban de vuelta al pueblo, lo que les llevaba otra hora más.

"¿No sería mejor si tuvieran agua en el pueblo?", preguntó Nasrudin al granjero de la casa en la que se alojaba. "¡Por supuesto que sería mucho mejor!", dijo el granjero. "El agua me cuesta cada día dos horas de trabajo para un burro y un chico que lleva el burro. Eso hace al año mil cuatrocientas sesenta horas, si cuentas las horas del burro como las horas del chico. Pero si el burro y el chico estuvieran trabajando en el campo todo ese tiempo, yo podría, por ejemplo, plantar todo un campo de calabazas y cosechar cuatrocientas cincuenta y siete calabazas más cada año."

"Veo que lo tienes todo bien calculado", dijo Nasrudin admirado. "¿Por qué, entonces, no construyes un canal para traer el agua al río?" "¡Eso no es tan simple!", dijo el granjero. "En el camino hay una colina que deberíamos atravesar. Si pusiera a mi burro y a mi chico a construir un canal en vez de enviarlos por el agua, les llevaría quinientos años si trabajasen dos horas al día. Al menos me quedan otros treinta años más de vida, así que me es más barato enviarles por el agua."

"Sí, ¿pero es que serías tú el único responsable de construir un canal? Son muchas familias en el pueblo."

"Claro que sí", dijo el granjero. "Hay cien familias en el pueblo. Si cada familia enviase cada día dos horas un burro y un chico, el canal estaría hecho en cinco años. Y si trabajasen diez horas al día, estaría acabado un año."

"Entonces, ¿por qué no se lo comentas a tus vecinos y les sugieres que todos juntos construyáis el canal?"

"Mira, si yo tengo que hablar de cosas importantes con un vecino, tengo que invitarle a mi casa, ofrecerle té y halva, hablar con él del tiempo y de la nueva cosecha, luego de su familia, sus hijos, sus hijas, sus nietos. Después le tengo que dar de comer y después de comer, otro té y él tiene que preguntarme entonces sobre mi granja y sobre mi familia para finalmente llegar con tranquilidad al tema y tratarlo con cautela. Eso lleva un día entero. Como somos cien familias en el pueblo, tendría que hablar con noventa y nueve cabezas de familia. Estarás de acuerdo conmigo que yo no puedo estar noventa y nueve días seguidos discutiendo con los vecinos. Mi granja se vendría abajo. Lo máximo que podría hacer sería invitar a un vecino a mi casa por semana. Como un año tiene sólo cincuenta y dos semanas, eso significa que me llevaría casi dos años hablar con mis vecinos. Conociendo a mis vecinos como les conozco, te aseguro que todos estarían de acuerdo con hacer llegar el agua al pueblo, porque todos ellos son buenos con los números. Y como les conozco, te digo, que cada uno prometería participar si los otros participasen también. Entonces, después de dos años, tendría que volver a empezar otra vez desde el principio, invitándoles de nuevo a mi casa y diciéndoles que todos están dispuestos a participar." "Vale", dijo Nasrudin, "pero entonces en cuatro años estarías preparados para comenzar el trabajo. ¡Y al año siguiente, el canal estaría construido!"

"Hay otro problema", dijo el granjero. "Estarás de acuerdo conmigo que una vez que el canal esté construido, cualquiera podrá ir por agua, tanto como si ha o no contribuido con su parte de trabajo correspondiente."

"Lo entiendo", dijo Nasrudin . "Incluso si quisierais, no podríais vigilar todo el canal."

"Pues no", dijo el granjero. "Cualquier caradura que se hubiera librado de trabajar, se beneficiaría de la misma manera que los demás y sin coste alguno."

"Tengo que admitir que tienes razón", dijo Nasrudin.

"Así que como a cada uno de nosotros se nos dan bien los números, intentaremos escabullirnos. Un día el burro no tendrá fuerzas, el otro el chico de alguien tendrá tos, otro la mujer de alguien estará enferma, y el niño, el burro tendrán que ir a buscar al médico.

Como a nosotros se nos dan bien los números, intentaremos escurrirnos el bulto. Y como cada uno de nosotros sabe que los demás no harán lo que deben, ninguno mandará a su burro o a su chico a trabajar. Así, la construcción del canal ni siquiera se empezará."

"Tengo que reconocer que tus razones suenan muy convincentes", dijo Nasrudin. Se quedó pensativo por un momento, pero de repente exclamó: "Conozco un pueblo al otro lado de la montaña que tiene el mismo problema que ustedes tienen. Pero ellos tienen un canal desde hace ya veinte años."

"Efectivamente", dijo el granjero, "pero a ellos no se les dan bien los números."

Historias de una crisis mal imputada

amigosdepeter 05/12/2008 @ 12:08

Por Gabriel 

Los efectos de esta crisis, tan "sobreaireada", mal imputada y pésimamente abordada, siguen haciendo estragos entre los más débiles. Hoy, en el diario El Mundo, aparece una noticia que revela la cada vez más habitual práctica entre las amas de casa de Palma de Mayorca, que encargan a ladrones profesionales que roben en supermercados y luego les pagan la mitad del precio real de la lista de la compra.

Y es que, según fuentes policiales, se han duplicado los pequeños o grandes hurtos en superficies comerciales dedicadas a la alimentación: cada vez son más los que roban para comer o los que roban para vender comida barata a quienes menos dinero tienen. La nueva modalidad delictiva consiste en que un ama de casa desesperada por llegar a fin de mes, encarga a un chorizo profesional la lista de la compra: carne picada, dos barras de pan, una botella de aceite, dos de naranjada, una caja de leche, un bote de champú y otro de lejía...el chorizo acude al supermercado, llena el carrito de la compra y echa a correr, entrega el género a la ama de casa y cobra la mitad de lo que le hubiera costado la compra en el súper de siempre.

Otra circunstancia que comienza a ser habitiual según la policía es la de acudir a un supermercado y encontrarse con un padre de familia retenido por los empleados por ocultar productos de alimentación escondidos entre su ropa. Se trata, generalmente, de parados que han dejado de percibir el subsidio por desempleo y se buscan la vida para llevar comida a casa. Dependiendo de la cuantía del robo, serán tipificados como hurtos, como delitos o como delitos de robo con violencia y/o intimidación, si el sujeto se resiste o forcejea cuando es descubierto. Es la angustia, los nervios, la crisis...

Frente a este aumento de delitos y faltas de menudeo que oscilan entre los 30 y los 500 euros y cuyo objetivo es permitir comer todos los días a los que los cometen, seguimos sin saber nada de lo que ocurre con los billones de dolares y de euros que los gobiernos están entregando como cheque en blanco a las entidades financieras y multinacionales con la esperanza de que reactiven una economia que ellos mismos han hundido, gracias a la especulación, la sobreexplotación y la promoción del endeudamiento como motor del crecimiento.

Así, las leyes se terminan aplicando contra los que sufren la crisis, no contra los que la generaron, que por su parte lo que reciben son ayudas megamultimillonarias. ¿Alguna reflexión abogando por un nuevo modelo economico? ¿Alguna alusión a la posible pertinencia de la tasa Tobin? ¿Alguna medida contra la especulación y sus efectos desastrosos?. ¿Algun mea culpa entonado por alguna empresa de las que pregonan su gran sentido de responsabilidad social?. Niente!. Lamentablemente, solo veo y oigo comentarios sobre lo que sube o baja la bolsa, sobre los miles de millones de divisas que los gobiernos ponen a disposición de salvar la economía de mercado sin que eso parezca escandalizar a nadie del "establishment" y sobre la que se nos viene enciama, amenizado por los comentarios jocosos de oportunistas convertidos en gurús como el mediático Leopoldo Abadía. Lo dicho, sálvese quien pueda y maricón el último!

Dos verdaderos tipos de interés, Bird & Fortune

amigosdepeter 09/10/2008 @ 01:58

Enviado por Giovanni Beluche
Acida, lúcida y muy didáctica parodia sobre la absurda realidad de la crisis financiera en EEUU y en el mundo.


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