Sabio & Lobo Holding
Por Miguel Arranz
Un blog inspirado en el espíritu de la película homónima de Kenneth Branagh y dedicado a compartir todo aquello que encuentro interesante de mis amigos con mis amigos
Nada más empezar el año, he recibido y leído varios esctritos sobre el asunto de la propiedad intelectual, los derechos de autor y los delitos relacionados con las descargas de música y videos en internet.
Mi amigo Felipe me envió un documento en el que se analiza en clave de humor cómo el código penal considera más grave la descarga y distribución ilegal de archivos con copyright que el robo de discos en grandes almacenes, el robo de autos, el acoso sexual, el uso de la violencia o la distribución de pornografía en colegios (siempre que los autores de los videos sean los propios niños,claro...)
Pocos días después, mi primo Guillermo, que acaba de publicar un libro de poemas ("Qué es lo que es"), me dice que ha cedido sus derechos a Creative Commons en cuyo proyecto cree.
Ayer, leo en El Catalejo que Flickr y la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos han utilizado el mismo sistema para lanzar 'Commons', una plataforma a través de la que se publicarán en la red fotografías históricas sobre las que el centro no ostenta la propiedad intelectual (imágenes sin restricciones que están en el dominio público y pueden ser utilizadas por cualquiera).
Es de esperar que cada vez más instituciones y particulares se acojan a este nuevo modelo de publicar su obra y hacer la cultura mas accesible y amable.
A grandes males, grandes remedios!
Por Gabriel Fernandez
Zung Su se encuentra en su puesto de trabajo. Acaba de cumplir 13 años y hace dos que trabaja en la fábrica de juguetes que abrieron en su pueblo natal. De lunes a sábado trabaja, come y duerme en la misma fábrica. Su trabajo consiste en ensamblar piernas, brazos y cabeza en los cuerpos de muñeca que le llegan continuamente en una cinta transportadora. No sabe el nombre de las muñecas que monta, pero tampoco le importa.
Los sábados por la tarde, después del rutinario registro por parte de los vigilantes de la fábrica, se dirige a la casa de su abuela, donde no se cansa de escuchar sus historias de juventud campesina que le cuenta mientras almuerzan o cenan mirando las altas montañas del horizonte.
Cuando su abuela se duerme, Zung Su sigue mirando las montañas e imagina que, detrás de ellas, existen príncipes que convierten a las muñecas en princesas. Ha oído que sus vestidos son increíbles y que viven en palacios de ensueño. Son muy pocas las que se convierten en princesas, pero es necesario traspasar las montañas para que pueda producirse el milagro. Los príncipes siempre están más allá del horizonte y existen unos dragones que devoran a las muñecas antes de que pasen al otro lado.
La fábrica está llena de niñas de su edad pero apenas tienen tiempo para hablar, por lo que nunca se ha atrevido a contarles su idea sobre las princesas. En realidad, tampoco quiere hacerlo, ya que confía en convertirse algún día en muñeca y luego en princesa. Cuantas más muñecas salen de la fábrica, más posibilidades habrá de que alguna se convierta en princesa antes de ser devorada por los dragones. Por eso, ella trabaja duro y antes de dejar a la muñeca ya con extremidades y cabeza en la cinta transportadora, murmura un nombre. Un nombre para cada muñeca. Un nombre para cada posible princesa. Procura no repetir ningún nombre pero no puede saber si lo hace. Al final del día sólo puede recordar los últimos nombres.
Jennifer tiene cuatro años y la habitación llena de juguetes. Entre ellos, cuatro muñecas Jaget. Todas tienen el mismo nombre aunque diferente tamaño y vestido. La mayor parte del tiempo Jennifer ve la televisión y no repara en las muñecas, pero llora desconsoladamente cuando alguna amiga entra en su cuarto y se hace con una de ellas. Un día, forcejeando, una de las Jagets perdió un brazo. Jennifer lloró mucho y su madre la tiró a la basura para que su hija no sufriera. No le costó mucho encontrar otra igual para sustituirla por la anterior.
Laila tiene seis años. Hace seis meses que llegó a la costa, junto a su madre, en una balsa en la que apenas cabían. Desde entonces, no han encontrado un lugar seguro donde dormir y comer, pues las casas de los parientes resultaron estar completas y los albergues exigen la regularización de su situación para acogerlas durante más de una semana.
Un día, acompañando a su madre a encontrar comida entre la basura, Laila encontró una muñeca muy bonita pero sin un brazo. La cogió, la limpió y la abrazó. Desde entonces, cada vez que Laila acompaña a su madre, rebusca entre la basura para encontrar vestidos que poner a su muñeca y materiales con los que hacerle camitas y casitas.
Laila no sabe leer, pero un día preguntó a su madre cuál era el nombre de la niña de la foto que venía en un periódico que encontraron.
Zung Su dijo la madre. Parece que esta niña se llama Zung Su. Laila pensó que era un bonito nombre para su muñeca y la abrazó fuerte mientras decía: Zusu es mi princesa y yo la protegeré hasta que encontremos su bracito.
Esa noche, a la luz de una farola, la madre de Laila leyó la historia de Zung Su en la hoja del periódico encontrado.
GF
Diciembre 2007
Mis amigos Mar y Fernando se acordaron de mí durante su estancia navideña en Cahuita. Tras reconocer por las polvorientas calles de esta localidad caribeña a Walter Ferguson, le pidieron que me dedicara su disco Babylon. Sus sones me han acompañado a despedir el 2007 y encarar el 2008 como si contemplara el calido mar caribeño desde una hamaca junto a una cuartilla de guaro de caña.
Gavitt, como se conoce a Ferguson, es un calypsonian costarricense autor de inumerables calypsos, en los que retrata la vida de las aldeas del Caribe costarricense con una combinación de humor y tragedia.
La leyenda cuenta que durante la mayor parte de su vida, Gavitt se dedicó a interpretar su música sin salir de su pueblo y valiéndose únicamente de una guitarra. El mismo grababa sus canciones en cintas de cassette y en condiciones rústicas para vendérselas a los turistas nacionales y extranjeros que visitaban Cahuita.
Tanto es así que cuando el sello Papaya Music se propuso comercializar esta música grabando Babylon, tuvo que desplazarse a Cahuita, al pequeño hotel que la familia de Gavitt posee a la entrada del Parque Nacional. Allí, los técnicos de sonido tuvieron que forrar una habitación con colchones y alfombras para silenciar a las loras y los perros que había en la casa y poder aislar los sonidos de la voz y la guitarra de Ferguson.
Ahora, con mas de 90 años, Gavitt aun pudo firmar su disco con mano temblorosa mientras les contaba su historia a Fernando, Mar, María e Ignacio
Miguel Albero, Consejero Cultural y Encargado de Asuntos Consulares de la Embajada de España en Costa Rica, autor del agudo y ameno libro Principiantes, compañero de dobles en tenis y amigo en territorio tico, nos regala un avance de lo que será su nuevo libro, Cruces, que esperamos edite pronto en la coqueta editorial de otro amigo común. Que lo disfruteis!
Pensar es elegir la soledad
Los veinte años que en la vida de un hombre transcurren entre los quince y los treinta y cinco son aquéllos en los que la persona se forja un destino, si es que no quiere que la inercia le procure uno sin necesidad de tomar decisiones. En ese periodo y no en otro, Walter Rogers pasó de ser un adolescente sin granos a dirigir la mayor red de narcotráfico del medio oeste, Homero Antúnez convirtió el colmado de su padre en un imperio del supermercado, Lilita Fonseca tuvo doce hijos varones. Fue en esos años, tampoco en otros, cuando Nicasio Lamadrid construyó desde la nada el imponente edificio de su pensamiento, con la inquebrantable voluntad del que sabe estar cavilando para la Historia. Un caracol contempla desde su realidad detenida en el tallo de una planta muy verde la pelea entre dos hormigas por algo blanco que es una miga de una miga de pan.
El caracol no entiende la disputa entre dos ejemplares de una misma especie, pues la finalidad es llevar esa miga al hormiguero, ninguna de las dos va a comérsela, es casi más grande que ellas. Tras reflexionar un largo rato, sin variar su posición en el tallo ni dejar de contemplar el combate, el caracol deduce que la única explicación a ese comportamiento es la existencia de un código interno que desconoce, puede que haya un sistema de premios y castigos en función de lo aportado al hormiguero, con días de vacaciones o rebajas de sueldo, cruceros en el Caribe o despidos procedentes.
La tradición filosófica occidental se nutre de pensadores que trataron de crear un sistema, un modelo de reflexión que abarcara el mundo, que respondiera a cada una de las grandes preguntas, dejándonos a menudo una obra copiosa y oscura que la posteridad tiene la obligación de descifrar. Instalado en la modernidad minimalista que le tocaba vivir, Nicasio Lamadrid obró en sentido contrario, y aplicando la máxima que reza menos es más, quiso destilar la esencia de las cosas en una sola frase, una que resumiera en su rotundidad los misterios de la vida.
Otro día el mismo caracol reflexivo está contemplando desde una pared de cal la lucha sin cuartel de dos buitres por un pedazo de carne muerta, un espectáculo de ruido, ansiedad y sangre coagulada. Pero aquí el matiz hace que el caracol sí entienda cuanto ocurre, porque los buitres no pelean en realidad entre ellos, tan sólo luchan contra su capacidad de ingesta, con una ansiedad que hace del festín una disputa. Y esta vez no es preciso pensar en algún código secreto que los induzca a obrar así, lo visto puede explicarse con la razón misma, son dos que comen, uno solo el pedazo de carne, y como carecen de un útil para dividir en dos el menú, o te apresuras en comerte tu parte o el otro lo hará por ti, o si prefieres tu parte terminará siendo mucho más pequeña de lo que pensabas.
El día de su treinta y cinco cumpleaños, semanas después de que Walter Rogers fuera abatido por la policía en una espectacular redada, Homero Antúnez vendiera a una multinacional su imperio con carritos y Lilita Fonseca abandonara a su familia camino de ninguna parte, Nicasio creyó llegado el momento de poner la última piedra de su monumental obra, y anunció en el transcurso de la cena familiar que estaba en disposición de transmitirles el resultado de tantos años de trabajo. Nada tiene sentido, es la frase que finalmente y con sólo tres voces condensaba su tarea, tras descartar aproximaciones menos exactas como Nada carece del menor sentido, La vida no tiene explicación, o A quién le importa la existencia de Dios cuando no tengo qué llevarme a la boca, descartada esta última por su excesiva longitud y un cierto pataleo inoperante. Ay Nicasio, a ver cuando te buscas un trabajo, fue el único comentario de su padre, cumpliéndose una vez más la tradición de que los grandes genios suelen pasar desapercibidos para sus contemporáneos, pues son en definitiva adelantados a su tiempo, prefijos de lo porvenir. Así le ocurre al caracol, sus inteligentes apreciaciones, surgidas de la observación de su entrono, no son comprendidas por nadie, nadie las escucha, sobre todo porque los otros ejemplares de su especie son tan sordos como él, y todavía no le ha sido dado el poder hablar el lenguaje de las flores, el suave dialecto de las alondras que lo tienen además por alimento.
Enviado por Miguel Arranz
Siempre será recordado como el líder de Mamá, pero José María Granados ha desarrollado una fructífera carrera en solitario a la que acaba de añadir un nuevo álbum, 'En Madrid', el 'más directo' -según su autor- de los cuatro que ha publicado hasta la fecha.
Granados (Ronda, 1957) se ha rodeado de una banda de tres músicos, Kike Fuentes (guitarra), Santi Fernández (batería) y el productor del disco, Eduardo Font (bajo, voces y guitarra), con los que ha grabado en sesiones en directo los doce temas del disco.
Publicado por Rock Indiana y Nada Más, 'En Madrid' mantiene la frescura de los anteriores trabajos de Granados, quien ha dado con una fórmula infalible para componer canciones de estribillos redondos que son puro pop.
Explica en una conversación con EFE que trabaja con la libertad creativa que le permite una pequeña compañía y que se ha divertido componiendo las canciones del álbum, aunque confiesa haber asumido ciertos 'riesgos' con temas como 'Buenos y malos', en el que alude al espinoso asunto de la memoria histórica.
'Lo que se cuenta está muy mediatizado', asegura Granados, quien aplica está opinión también a las versiones que circulan ahora sobre la época de la famosa Movida, que él vivió al frente de Mamá, un grupo al que no descarta recuperar próximamente para editar nuevas canciones.
'Buenos y malos' es el tema más fuerte de un disco que, en general, Granados reconoce 'más guitarrero' que los tres anteriores que publicó desde 2002 ('Aquí no es', 'Suena así' y 'Ciencia ficción'), y que engancha desde su arranque, 'Colgado de una nube'.
'Soy un sagitario apuntando al cielo de Madrid', canta Granados en el tema que da título al álbum y que contiene otra referencia al debate político de los últimos años: 'Aquí nadie se siente una nación', dice el músico de su ciudad de adopción.
En sus canciones prefiere narrar que expresar sensaciones y va llenando el disco de pequeñas historias como la de 'Veintinueve escalones', cuyo título alude a la distancia que separa las casas en las que viven un hombre y una mujer tras la ruptura de su relación.
La vitalidad del disco se desborda en 'Paseos', donde Granados es capaz de terminar con un sonoro '¡yupi¡' el estribillo de la canción.
En 'Madrid' puede adquirirse también en Internet, a través de la web de Rock Indiana (www.rockindiana.biz), que ofrece el catálogo de decenas de grupos e intérpretes al precio de cinco euros la mayoría de los álbumes.
Un ejemplo de que la Red se ha convertido en un aliado de las discográficas independientes para afrontar los problemas de distribución de un mercado en el que, como destaca Granados, 'cada vez se vende menos', y que obliga a los músicos a actuar para obtener ingresos.
Las canciones de 'En Madrid' han comenzado a sonar en los conciertos que Granados ha ofrecido en pequeños locales, junto a clásicos de la época de Mamá que se han hecho imprescindibles en sus actuaciones.
Y José María Granados no descarta reunir próximamente a sus antiguos compañeros de Mamá para grabar nuevas canciones y recuperar algunos temas inéditos que compuso el guitarrista del grupo, Manolo Mené, fallecido hace tres años.
Hotel papel propone una nueva colección de biografías para niñas y niños entre 7 y 10 años sobre la vida y obra de mujeres excepcionales que supioeron aunar una vida valiente con obras imperecderas. La primera propuesta es Gloria la poeta, la biografía de Gloria Fuertes escrita por Luisa Antolín y con ilustraciones de Juan Manuel Santomé. Aparece en edición bilingüe castellano-inglés y catalán-inglés. Gloria Fuertes fue una niña de ciudad que siempre andaba buscando palomas y mariposas. Un día descubrió que leer era como mirar por la ventana, irse de viaje, correr hacia el mar o acariciarse el corazón. Así que, como no podía comprar cuentos, decidió escribirlos ella misma. Pero un día de verano llegó la guerra y cuando por fin se alejó, Gloria decidió convertirse en paloma de la paz y perseguirla con sus poemas y sus personajes para siempre. Así que todavía la puedes imaginar junto al Hada Acaramelada, Coleta, la poeta, haciendo payasadas en el Circo Coco Drilo con su trompeta; Pelines, tirándole de la cola al Camello Cojito, con la pata escayolada. Y la gata Chundarata, de la mano, de la pata, de su primo el gato Pirracas. “No quiero coger la piedra si me puedo defender con una flor”.
Es difícil que surja la oportunidad de recomendar un libro en el que tanto autores como editores son amigos. Enhorabuena a Juanma, Txiki, Nuria y Nacho por perseguir sus sueños y ver hecha realidad la posibilidad de ver publicado este libro que ya está a ala venta.
Por Miguel Arranz
Extractos del libro Historia del Rey Transparente de Rosa Montero. Por Mar Fernández
"Nuestro destino es un misterio y quizá el sentido de la vida no sea más que la búsqueda de ese sentido."
"...debemos ser respetuosos con las palabras, porque son la vasija que nos da la forma. Los tiempos crueles son siempre mentirosos y vienen preñados de palabras malas. El hacha del verdugo no cortaría y la hoguera de la intolerancia no quemaría si no estuvieran sustentadas por palabras falsas.(...) Es la palabra lo que nos hace humanos, lo que nos diferencia de los otros animales. El alma está en la boca. (...) Pero las palabras no deben ser como la miel, pegajosas y espesas, dulces trampas para moscas incautas, sino como cristales trasparentes y puros que permitan contemplar el mundo a través de ellas."
"Los hombres suelen llamar destino a aquello que les sucede cuando pierden las fuerzas para luchar".
"Tal vez sólo veamos aquello que esperamos ver".
"Madurez: atisbo de entendimiento del mundo y de uno mismo, intuición del equilibrio de las cosas. Acercamiento entre la razón y el corazón. Conocimiento de los propios deseos y de los propios miedos".
" ...a medida que envejeces se va haciendo más dura la soledad. Vas necesitando cada vez más ser necesitada por los otros".
"Melancolía: aguda conciencia del latir de la vida en su carrera veloz hacia la muerte, turbadora emoción ante la belleza que se nos acaba".
"La vanidad y la ambición pueden igualar a sabios y a necios".
"Pero la verdadera nobleza, ahora lo sé, es esto. Es caminar toda tu vida con pasos atinados, con pasos que te salen del corazón; es que tus actos estén de acuerdo con tus ideas, aunque el precio sea alto. Y no imponer esas ideas a nadie, y ser modesto y compasivo en tu grandeza".
"Compasión: capacidad para sentir el sufrimiento del otro, el miedo del otro, la necesidad del otro. Entendimiento profundo del dolor de los demás que sólo se consigue tras haber entendido el dolor propio."
"...en el poderoso zumbido de la vida que se escucha dentro del silencio de nuestras cabezas, en lo más profundo de lo que somos."
Enviado por Fabio. Nunca es conveniente sacar conclusiones apresuradas a pesar de que digan eso de "piensa mal y acertarás"...