Buenos Aires, malos tiempos
Por Gabriel Fernández
En Buenos Aires aun persisten los efectos de su grave crisis, perdón, de la corrección de sus estados financieros. La ciudad late de forma desigual por cada barrio y por cada individuo. Mientras algunos restaurantes están llenos todos los días de la semana, otras zonas de la ciudad parecen deshabitadas. El centro de la ciudad esta poco iluminado en la noche, lo que le da cierto aire de tristeza aunque los comercios de la calle Florida y Corrientes traten de suplir con su luz la que falta por las calles. Mucha gente paseando, poca comprando. Los precios bajos. Mucha gente actuando en la calle, muchos mirando. Todos pagan un alto precio.


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