Por Gabriel
En una de sus primeras entrevistas como presidente del gobierno, Jose Luis Rodriguez Zapatero declaró: "yo creí que gobernar era hablar de ideas, pero me dicen que lo que tengo que dar son titulares"
En el Siglo XIX, Oscar Wilde mantenía en el delicioso "La decadencia de la mentira", que la naturaleza imitaba al arte, que la belleza natural nunca podría ser percibida sin que el arte la definiera de forma previa. Por tanto, la concepción de la naturaleza y de la vida misma se convertía en algo cultural. Así, un espíritu culto y refinado percibiría una vida mas rica y espectacular que el inculto y llano. En el ensayo, se lamenta de que el mundo de las bellas y sublimes mentiras vaya dejando paso al de la burda farsa con ínfulas de verosimilitud.
Actualmente, se podría decir que nuestra interpretación de la realidad ya no aparece tras el cristal del arte sino del de la noticia. Y la noticia pretende ser fiel cronista de la realidad. La realidad contada tal cual es, sin filtros ni maquillajes. Los perodistas han sustituido a los artistas en su papel de crear la realidad, aunque ellos no revelen tan alto propósito sino el de, sencillamente, contarla. El propio artista se convierte en objeto de la noticia. El cazador cazado.
Lo que no aparece en los medios de comunicación de masas, no existe para las masas. La conciencia colectiva del ser humano, de su existencia y de su destino, hoy en día, se conforma, básicamente, en función de lo que aparece en estos medios. Su misión, supuestamente es la de informar sobre lo que ocurre. Sin embargo, de qué se informa y cómo se informa, responde a criterios bien distintos del llamado "interés común". Los intereses privados que se esconden tras los medios de comunicación de masas son grandes y determinantes. La mentira ya no quiere ser bella, como en el caso del arte, sino útil y al servicio de intereses muy concretos, entre los mas obvios el de llamar la atención para vender más. Los titulares se encargan de esa tarea.
¿Donde está la trampa?
Es comunmente aceptado que la noticia no debe relatar que un perro muerda a un hombre sino al contrario. Es decir, los medios de comunicación actúan como una gran lupa que aumenta determinados episodios de la realidad, ignorando otros. Siempre me llamó la atención la importancia que se concede a las muertes que causan los actos de terrorismo, frente a las que causan, por ejemplo, los accidentes de tráfico. Objetivamente, en términos de pérdida de vidas humanas, los segundos superan de forma escandalosa a los primeros. Sin embargo, el espacio que se les dedica en los medios de comunicación es irrisorio en comparación con los primeros.
Centrémonos ahora solamente en los accidentes. Aquí, el espacio dedicado en los medios es directamente proporcional al número de víctimas que se produzcan por accidente. Es decir, si en un fin de semana se producen 50 muertes en 40 accidentes de circulación en España, por ejemplo, y en 39 de ellos murió una persona y en el otro murieron los once restantes, los medios dedicarán toda su atención solamente a 11 de los 50 fallecidos. En la hemeroteca y en la memoria de la población solo esos 11 habrán pasado a la historia, incluso con nombres y apellidos. El resto, simplemente no interesa. Por tanto, se tomarán siempre mas medidas para aumentar la seguridad en aviones, trenes o autocares, que en vehiculos privados. Las ayudas gubernamentales y apoyos de todo tipo, también serán desproporcionadas. ¿realmente necesita mas ayuda psicologica la familia de una victima de accidente aereo que una de accidente de trafico?
En definitiva, los medios de comunicación destacan aquello que se sale de la norma. Por tanto, en cuanto un fenómeno, bueno o malo para la humanidad, se convierte en normal, deja de ser noticia. Si una guerra se perpetúa, si el hambre en el mundo es un fenómeno habitual o si los accidentes de tráfico arrojan siempre el mismo número de víctimas, dejarán de ser noticia y, por tanto, dejarán de existir para la gran mayoría. El drama humano en esos casos se limitará al ámbito privado de cada víctima y su entorno cercano.
Por tanto, si caemos en el error de percibir la realidad en su conjunto como la suma de noticias (o peor, de titulares) que aparecen en los medios de comunicación, percibiremos una realidad "anómala", en la que todo es extraordinario y nunca visto. En la que cualquier cambio, por pequeño que sea, se convierte en mas significativo y relevante que cualquier tendencia sostenida. Viviremos en un continuo sobresalto, hiperexcitados y preocupados por hechos aparentemente excepcionales que nos amenazan y condicionan y despreciaremos la normalidad cotidiana de lo que ocurre a nuestro alrededor. Y lo que es peor, demandaremos cada vez mas carnaza, mas emociones fuertes. Más madera.
Así, si la clase política vive de la opinión pública y ésta es un fiel reflejo de la opinión publicada, la mayor parte de las acciones de nuestros gobiernos irán destinadas a tomar medidas sobre fenómenos muy llamativos pero irrelevantes desde el punto de vsta estadístico. A alimentar titulares.
Una vez que hemos caido en la trampa de aceptar que comprender la realidad es comprender lo excepcional que nos relatan los medios, la receta para quienes los controlan y por tanto manipulan la realidad parece sencilla: convertir en habitual aquello que no se quiere cambiar y en relavante y objeto de atención todo aquello que conviene poner sobre el tapete. Se impone la máxima de Goebbels de que una mentira cien veces repetida termina convirtiéndose en verdad. Así, un hecho que afecta a pocos individuos, en principio poco relevante, cien veces repetido, termina convirtiéndose en esencial. Por el contrario, un hecho que afecta a gran cantidad de individuos pero que no ocupa espacio en los medios, se convierte en habitual y, por tanto, asumible.
Me gustaría saber cuántos recursos del estado se utilizaron para valorar la vestimenta que Doña Letizia tenía que lucir durante la visita oficial a España del presidente francés Nicolas Sarkozy y su esposa Carla Bruni y cuántos se dedicaron a analizar el estado de las relaciones hispano francesas en aras de construir un mundo mas justo y mas sostenible para sus ciudadanos en el futuro.
¿Saben ustedes cuantas muertes causa en el mundo anualmente la gripe común? ¿Alguna vez se preocupó por ello y utilizó mascarilla?