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La democracia en Africa

Traducido y enviado por Horacio Amorim

Crónica de Mia Couto, escritor mozambicano, publicada en la edición de Abril de la revista África 21

¿Cómo entendemos la democracia?

En la bella ciudad de Durban, hablaba con otros escritores africanos de la sorpresa que nos causaba ver que, en Zimbabwe, tanta gente sigue apoyando a Robert Mugabe. Había, en el grupo, escritores de varios países de África. Hablábamos de ello aprovechando el mejor momento de las conferencias literarias: los intervalos. Nuestra perplejidad no se limitaba al caso de Zimbabwe. ¿Cómo podía ser que pueblos enteros, en otras naciones, se acomodaran sin problemas ante dirigentes corruptos y venales. ¿De dónde nace tanta resignación?

Una de las razones de esta actitud conformista, reside en la forma en la que las lenguas se relacionan con conceptos políticos modernos. Por ejemplo, un zimbabweano rural designa a sus líderes nacionales como “entidades divinizadas”, más allá de las contingencias de la Historia y alejados de la voluntad de sus súbditos. Lo mismo ocurre en casi todas las lenguas bantus.La cuestión puede ser formulada de la siguiente manera: ¿Cómo pensar en la democracia en una lengua en la que no existe la palabra «democracia»? ¿En un idioma en el cual «Presidente » se dice «dios»?

En las lenguas del Sur de Mozambique, la expresión que designa el jefe de Estado es «hossi». Esa misma palabra designa también las entidades divinas en la forma de los espíritus de los antepasados, al tratarse de sociedades en las que no existe separación de lo civil con el universo religioso.

Parece una cuestión de orden lingüístico. No lo es. Se trata mas bien del modo en el que se organizan las percepciones y las representaciones que una sociedad construida sobre si misma. La sacralización del poder no puede encajar con regímenes en que los que se supone que los líderes son libremente elegidos por votaciones libres, en una sociedad en la que no hay súbditos sino ciudadanos.

Este tema escapa muchas veces a quienes se dedican a organizar seminarios sobre ciudadanía, modernidad y gobernabilidad en África. La problemática política es entendida, casi siempre, en su dimensión institucional, exterior a la intimidad de los ciudadanos. Sin embargo, cuando el participante en el seminario explique a su comunidad el contenido de los debates usará su lengua materna. Y siempre que se refiera al Presidente hará uso del vocablo «dios». ¿Como pedir una actitud de cambio en estas circunstancias? ¿Que hacer entonces? ¿Será que los que hablan tales lenguas están condenados a la inmovilidad por causa de esta inercia lingüística?

En realidad, existen tensiones entre la lógica interna de algunas de esas lenguas y la dinámica social. Estas tensiones no son nuevas y siempre han sido resueltas a favor de la adaptación creativa y de la creación de futuro.Ya en el pasado, las culturas africanas (y todas las otras en todos los continentes) tuvieron que amoldarse y reajustarse ante todo aquello que era novedoso. Yo mismo fui testigo del modo veloz en el que las lenguas mozambicanas se proveyeron de instrumentos nuevos, adaptando y apropiándose de términos no autóctonos. Con el uso generalizado, esos términos terminaron siendo asimilados e “indígenizados”. Sin drama lingüístico, sin apoyo de academias ni de acuerdos ortográficos los parlantes de esas lenguas «pidieron» en préstamo palabras de otros idiomas. Mozambique es, en tal dominio, un caldero de esos mestizajes.

Los nacionalistas africanos no esperaron que un vocabulario propio surgiera en el seno de las lenguas maternas de sus países. Ellos comenzaron la lucha y esa misma dinámica contaminó (incluso con el uso de términos y discursos enteros en portugués) a las restantes lenguas locales.

Todo ello nos lleva a la siguiente convicción: la capacidad de cuestionar el presente requiere de un lenguaje portador de futuro. La necesidad de ser de nuestro tiempo y de nuestro mundo exige lenguas abiertas al cosmopolitismo. África – tantas veces pensada como morando en el pasado – ya está viviendo en el futuro en lo que respecta a la condición lingüística: casi todos los africanos son multilingües. Esa disponibilidad es una marca de modernidad vital. El destino de nuestra especie es que cada persona sea la humanidad toda entera.

Futuro

“Se habla mucho de la necesidad de dejar un planeta mejor para nuestros hijos, pero nadie habla de la urgencia de dejar hijos mejores en el planeta…” (Anónimo)

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Aviones


Viajar en avión tiene algo de mágico, algo que trasciende a la cotidianeidad del dia a dia terrenal.

Al despegar, se abandona el lugar donde se desarrolla tu vida. Se abre un paréntesis en el que se atraviesan diversos territorios y fronteras hasta llegar a un lugar donde se desarrollará otro capitulo de tu vida.

Para mí, lo mas fascinante e inquietante del vuelo, es experimentar cómo se puede viajar cómodamente en un entorno estándar y aséptico mientras, 8 km mas debajo de la panza del avión, se suceden episodios fascinantes y dramáticos.

Me resulta increíble cómo se puede sobrevolar en poco tiempo lugares inhóspitos o completamente saturados de población, lugares en los que hay paisajes increíbles, guerra, amor, represión, bancos de plancton, explotación… Y todo tranquilamente, sentado, tomando un whisky con hielo.

Mientras abajo un hombre está a punto de matar a otro por cruzar una frontera ilegalmente, tú lloras viendo una película “made in Hollywood”.

Mientras, pocos quilómetros más abajo, alguien muere por no poder alimentarse, tú eliges entre pollo y pasta y dejas la mitad de la comida entre un montón de plásticos rebeldes e indestructibles.

Mientras, abajo, un hombre explota a otro para obtener un mineral fundamental para los componentes tecnológicos, yo escribo este texto desde mi computadora compuesta por dicho material.

De un aeropuerto a otro aeropuerto, que son el mismo aeropuerto. El mundo se hace pequeño, a la vez comprensible y a la vez absurdo.

8 km y 1.000 euros hacen la diferencia entre el cielo y la tierra.

Give your life a chance

40 años después...qué ha cambiado??? alguien tiene ganas de seguir cantando desde la cama de un hotel eso de darle una oportunidad a la paz... o al futuro???

Hemos aceptado ya que no hay esperanza y que todos estos gestos son inutiles???

40 años en los que seguimos mirando atónitos como todo sigue igual, encogiendonos de hombros y "tirando p`alante"

Date una oportunidad. Intentalo de nuevo. Estar vivo es una oportunidad. Vivir, una responsabilidad.

Silencio, brisa y cordura

Por Juan Echanove

Anoche la luz de la mañana entró en tu habitación por última vez. Te has ido un día cualquiera, sin saber qué hora es.

Te has marchado en una décima de segundo, como una ráfaga de aire frío. Eras una incógnita que faltaba por despejar.

Nunca comprendiste la velocidad del tiempo. El abismo te acompañaba siempre, sentado al borde de ti.

Andabas hacia ningún lugar y ahora las sombras se han fundido con la tuya.

Nos dejas, Antonio, tus canciones, y la tristeza en el bolsillo; tristeza de nieve, huracán y abismos.

Has partido hacia el lugar donde encontrarás el sol, allí donde crecen las semillas de lo absurdo y lo genial, y donde, con los ojos cerrados, se divisan infinitos campos.

Ha muerto Antonio Vega, y con él, una parte de nuestra juventud.

http://juanechanove.tk

EL RUMOR DE LA ARENA en DVD

Por Nacho Prieto

Como muchos sabeis, mi hermano Jesús realizó un documental sobre el conflicto que aún hay pendiente en el Sahara Occidental tras 33 años. El pasado verano se estrenó en cine y hoy 6 de mayo es el lanzamiento en DVD. El título es EL RUMOR DE LA ARENA, y lo podeis encontrar en:

- Fnac (tiendas e internet)
- El Corte Inglés (tiendas e internet)

- DVDgo (venta por internet)

Así como en tiendas especializadas en cine.

Es una buena oportunidad de disfrutar de un trabajo hecho con mucho esfuerzo y profesionalidad por un pequeño grupo de jóvenes.

BIOLOGÍA MARINA

Por Mar Fernández

Me llamo Mar. No me dedico a la biología marina por llamarme así, sino porque mi madre ya llevaba este nombre tan oceánico y poco común allá por los años sesenta, cuando nací.

En la adolescencia dudé entre ciencias o letras, pero entre tantas opciones posibles elegí la biología. Y la especialidad de marina porque para mí nunca existieron paisajes más bellos que los fondos marinos que Jacques Cousteau traía a la televisión de mi casa, ni nada simbolizó mejor las ansias de libertad que por edad me correspondían como esa masa de agua salada que cubre la mayor parte de la superficie de la Tierra (como dice la Real Academia Española de la Lengua), y resulta tan fascinante (como añado yo).

Al principio de mi decisión hube de navegar varios años por distintas universidades, sorteando la escollera de exámenes que invariablemente se me presentaba cada trimestre y claro, disfrutando de los períodos de “sol y moscas” en la cubierta de los períodos sin parciales. Con varios años de ciencia en el aula no habían menguado mis ganas de "mojarme" (y nunca mejor dicho), así es que me propuse (y conseguí) ir encadenando embarques y empaparme (¡qué ganas de agua!) de todo lo que sólo en la mar se aprende.

Sin lugar a dudas, mis mayores aventuras han estado siempre asociadas a mi participación en alguna campaña de investigación oceanográfica Siempre vuelvo con algunos kilos menos en el cuerpo, pero con la agenda llena de hipotéticos amigos de países y pensamientos ajenos a los míos. Y en la mochila siempre traigo cualquier objeto insólito “pescado” en mercadillos de los puertos pesqueros donde embarcaba o desembarcaba.

Terminé optando a la plaza de bióloga marina que ahora ocupo y que motiva mi presencia aquí, frente a Cabo Blanco, en aguas del Atlántico Centro Oriental.

Han pasado ya diez días desde que salimos del puerto de Las Palmas de Gran Canaria, y sólo cuatro desde que abandonamos nuestra escala en Agadir.

Podría pensarse que en la mar, lo más cambiante es la tierra (cuando la costa está lo suficientemente próxima, claro): no es igual percibir las siluetas volcánicas de las cumbres canarias recortándose en el horizonte que distinguir entre la bruma los kilómetros y millas de costa baja, rocosa, parduzca, sahariana. Además, el discurrir de las estaciones deja marcas inequívocas en las costas de latitudes templadas.

Pero después de tantas horas navegando, los hombres de la mar me han enseñado a distinguir los muchos matices de azul, de verde, de marrón, o incluso de rojo que caben en el océano. Rojo. Sí, he dicho rojo, rojo sangre, y si no me creéis, preguntad en el puerto de La Atunara por el color del mar cobrando atunes de derecho o de revés en la almadraba. Lo bueno es que los matices marinos nunca permanecen, siempre cambian, por lo que única y exclusivamente pertenecen a quien los aprecia.

En cambio, la costa es tan previsible e inmutable que el ojo avezado del capitán siempre distingue el accidente geográfico o urbanístico que identifica la línea de costa frente a la que estamos. Claro que últimamente los promotores inmobiliarios de todo tipo alteran con bastante celeridad el paisaje litoral, de modo que los niveles de siniestralidad urbanística en cualquier lugar de la costa son ahora elevadísimos. Y no me habléis ahora de los GPS, porque sí, existen, se usan constantemente y aportan una precisión envidiable a nuestros transectos pesqueros, pero la verdad es que los auténticos marineros (tengo la suerte de conocer y haber conocido a muchos) no los necesitan para auscultar el corazón de esas aguas que conocen playa a playa, bajío a bajío, de cabo a bahía.

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La música es la respuesta

Ante la cantidad de incertidumbres que nos acechan en esta era postmoderna, abrumado por multitud de noticias apocalípticas que anuncian un fin de época o de era, recibo como un bálsamo una serie de noticias que hablan de las incontables virtudes de la música:

- En física, la teoría de cuerdas. Enviado por Nacho

- En materia de desarrollo individual y cohesión social, iniciativas como la de Jose Antonio Abreu y su Joven Orquesta de Venezuela. Enviado por María

- En materia de beneficios para la educación y la evolución del ser humano. Enviado por Fernando

Gracias a todos y... que no pare la música!!

La realidad imita a la noticia

Por Gabriel

En una de sus primeras entrevistas como presidente del gobierno, Jose Luis Rodriguez Zapatero declaró: "yo creí que gobernar era hablar de ideas, pero me dicen que lo que tengo que dar son titulares"

En el Siglo XIX, Oscar Wilde mantenía en el delicioso "La decadencia de la mentira", que la naturaleza imitaba al arte, que la belleza natural nunca podría ser percibida sin que el arte la definiera de forma previa. Por tanto, la concepción de la naturaleza y de la vida misma se convertía en algo cultural. Así, un espíritu culto y refinado percibiría una vida mas rica y espectacular que el inculto y llano. En el ensayo, se lamenta de que el mundo de las bellas y sublimes mentiras vaya dejando paso al de la burda farsa con ínfulas de verosimilitud.

Actualmente, se podría decir que nuestra interpretación de la realidad ya no aparece tras el cristal del arte sino del de la noticia. Y la noticia pretende ser fiel cronista de la realidad. La realidad contada tal cual es, sin filtros ni maquillajes. Los perodistas han sustituido a los artistas en su papel de crear la realidad, aunque ellos no revelen tan alto propósito sino el de, sencillamente, contarla. El propio artista se convierte en objeto de la noticia. El cazador cazado.

Lo que no aparece en los medios de comunicación de masas, no existe para las masas. La conciencia colectiva del ser humano, de su existencia y de su destino, hoy en día, se conforma, básicamente, en función de lo que aparece en estos medios. Su misión, supuestamente es la de informar sobre lo que ocurre. Sin embargo, de qué se informa y cómo se informa, responde a criterios bien distintos del llamado "interés común". Los intereses privados que se esconden tras los medios de comunicación de masas son grandes y determinantes. La mentira ya no quiere ser bella, como en el caso del arte, sino útil y al servicio de intereses muy concretos, entre los mas obvios el de llamar la atención para vender más. Los titulares se encargan de esa tarea.

¿Donde está la trampa?

Es comunmente aceptado que la noticia no debe relatar que un perro muerda a un hombre sino al contrario. Es decir, los medios de comunicación actúan como una gran lupa que aumenta determinados episodios de la realidad, ignorando otros. Siempre me llamó la atención la importancia que se concede a las muertes que causan los actos de terrorismo, frente a las que causan, por ejemplo, los accidentes de tráfico. Objetivamente, en términos de pérdida de vidas humanas, los segundos superan de forma escandalosa a los primeros. Sin embargo, el espacio que se les dedica en los medios de comunicación es irrisorio en comparación con los primeros.

Centrémonos ahora solamente en los accidentes. Aquí, el espacio dedicado en los medios es directamente proporcional al número de víctimas que se produzcan por accidente. Es decir, si en un fin de semana se producen 50 muertes en 40 accidentes de circulación en España, por ejemplo, y en 39 de ellos murió una persona y en el otro murieron los once restantes, los medios dedicarán toda su atención solamente a 11 de los 50 fallecidos. En la hemeroteca y en la memoria de la población solo esos 11 habrán pasado a la historia, incluso con nombres y apellidos. El resto, simplemente no interesa. Por tanto, se tomarán siempre mas medidas para aumentar la seguridad en aviones, trenes o autocares, que en vehiculos privados. Las ayudas gubernamentales y apoyos de todo tipo, también serán desproporcionadas. ¿realmente necesita mas ayuda psicologica la familia de una victima de accidente aereo que una de accidente de trafico?

En definitiva, los medios de comunicación destacan aquello que se sale de la norma. Por tanto, en cuanto un fenómeno, bueno o malo para la humanidad, se convierte en normal, deja de ser noticia. Si una guerra se perpetúa, si el hambre en el mundo es un fenómeno habitual o si los accidentes de tráfico arrojan siempre el mismo número de víctimas, dejarán de ser noticia y, por tanto, dejarán de existir para la gran mayoría. El drama humano en esos casos se limitará al ámbito privado de cada víctima y su entorno cercano.

Por tanto, si caemos en el error de percibir la realidad en su conjunto como la suma de noticias (o peor, de titulares) que aparecen en los medios de comunicación, percibiremos una realidad "anómala", en la que todo es extraordinario y nunca visto. En la que cualquier cambio, por pequeño que sea, se convierte en mas significativo y relevante que cualquier tendencia sostenida. Viviremos en un continuo sobresalto, hiperexcitados y preocupados por hechos aparentemente excepcionales que nos amenazan y condicionan y despreciaremos la normalidad cotidiana de lo que ocurre a nuestro alrededor. Y lo que es peor, demandaremos cada vez mas carnaza, mas emociones fuertes. Más madera.

Así, si la clase política vive de la opinión pública y ésta es un fiel reflejo de la opinión publicada, la mayor parte de las acciones de nuestros gobiernos irán destinadas a tomar medidas sobre fenómenos muy llamativos pero irrelevantes desde el punto de vsta estadístico. A alimentar titulares.

Una vez que hemos caido en la trampa de aceptar que comprender la realidad es comprender lo excepcional que nos relatan los medios, la receta para quienes los controlan y por tanto manipulan la realidad parece sencilla: convertir en habitual aquello que no se quiere cambiar y en relavante y objeto de atención todo aquello que conviene poner sobre el tapete. Se impone la máxima de Goebbels de que una mentira cien veces repetida termina convirtiéndose en verdad. Así, un hecho que afecta a pocos individuos, en principio poco relevante, cien veces repetido, termina convirtiéndose en esencial. Por el contrario, un hecho que afecta a gran cantidad de individuos pero que no ocupa espacio en los medios, se convierte en habitual y, por tanto, asumible.

Me gustaría saber cuántos recursos del estado se utilizaron para valorar la vestimenta que Doña Letizia tenía que lucir durante la visita oficial a España del presidente francés Nicolas Sarkozy y su esposa Carla Bruni y cuántos se dedicaron a analizar el estado de las relaciones hispano francesas en aras de construir un mundo mas justo y mas sostenible para sus ciudadanos en el futuro.

¿Saben ustedes cuantas muertes causa en el mundo anualmente la gripe común? ¿Alguna vez se preocupó por ello y utilizó mascarilla?

Escondite

Por Gabriel

Jugar al escondite es enfrentarse con lugares desconocidos. Es huir del resto para encontrarse con uno mismo.

Los mejores lugares para esconderse son aquellos en los que nadie repara. Corremos hacia rincones y lugares inverosímiles, esperando que sean refugio seguro e invisible para el resto.

Unos segundos para pensar, un instante para decidir y pocos segundos más para comprobar que nuestra decisión ha sido acertada.

Llegamos al escondrijo con el corazón inquieto por la emoción y el miedo a ser descubiertos. Y nos descubrimos en un lugar y una perspectiva nueva. En el cubo de la ropa sucia, debajo de la cama, dentro de un armario,…Y ahí pasamos unos segundos o unos minutos. En absoluto silencio. Escuchando nuestra respiración y el latido de nuestro corazón desbocado.

Nos sentimos ropa sucia, chaqueta o zapatilla. Tomamos su perspectiva. Vemos cosas que nunca vimos.

Sentimos diferente. No estamos pero estamos. Estamos donde no solemos. Nos buscan. Somos solos.Nos encontramos.